Un mes crucial para el caso Sonia

Alfredo López Penide
López Penide PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA

RAMON LEIRO

El próximo 14 de abril, los magistrados de la Audiencia deberán decidir si confirman o no el archivo provisional de la investigación judicial

01 abr 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

El mes que hoy arranca será crucial para el futuro a corto y medio plazo de la investigación judicial de la desaparición de Sonia Iglesias. El 14 de abril, cuando se cumplirá 1.700 días de este dramático suceso, los magistrados de la sección cuarta de la Audiencia Provincial de Pontevedra tienen previsto abordar los recursos interpuestos contra la decisión de la jueza instructora de archivar provisionalmente la causa abierta.

¿Qué consecuencias puede tener la decisión de la Audiencia Provincial?

Caben dos posibilidades. Por un lado, que se confirme el sobreseimiento provisional de la investigación, con lo que inexorablemente se levantará la imputación que pesa sobre Julio Araújo, compañero sentimental de Sonia Iglesias, con la que tiene un hijo. No obstante, el hecho de que sea un archivo «provisional» conlleva que, en el supuesto de que aparezcan nuevas pruebas o indicios, la causa podría reabrirse sin mayores problemas. Por otro lado, y como segunda posibilidad, la Audiencia podría asumir las tesis de la Fiscalía o de la acusación particular revocando el decreto de la jueza instructora. Esto implicaría que el caso seguiría judicialmente vivo, así como determinaría la realización de nuevas diligencias (la acusación particular que ejerce la familia de Sonia Iglesias defiende la apertura ya del juicio oral).

¿Cuál fue la tesis que sostuvo la instructora para ordenar el archivo?

En su auto del pasado noviembre, la magistrada del juzgado con competencia en asuntos de violencia sobre la mujer aludió a que en julio del 2012 se tomó declaración como imputado a Julio Araújo y en octubre del 2013 se solicitó la declaración de testigos y un nuevo interrogatorio al pontevedrés. En los siete meses siguientes, y con la excepción de la visualización de las grabaciones de unas cámaras de seguridad a instancia de la defensa, no se produjo novedad alguna en la investigación, circunstancia que determinó el auto de archivo. Con respecto a las supuestas pruebas alegadas por las acusaciones, en el documento se refiere que «no constituyen indicios sólidos para acordar la continuación del procedimiento». Al mismo tiempo, vaticina «con un grado de seguridad muy alto el fracaso de una pretensión penal con ese frágil y endeble fundamento».