El IMD inició ayer, con el voto en contra del PP, la licitación del proyecto
06 ene 2015 . Actualizado a las 05:00 h.La junta rectora del Instituto Municipal de Deportes (IMD) inició ayer la licitación del contrato para reformar las piscinas de Campolongo y construir el complejo lúdico-deportivo de A Parda, una infraestructura pendiente desde que la Xunta de Galicia abandonara las obras a medio hacer en el año 2009. El contrato que impulsa ahora el Concello de Pontevedra dando entrada a inversores privados prevé una concesión municipal por 40 años para la explotación conjunta de ambas instalaciones, con una inversión de algo más de 6,6 millones de euros a cargo de la adjudicataria.
«Rematamos a fase de informes e elaboración de pregos. Non queda máis que cumprir os prazos», apuntó ayer el concejal de Deportes, Agustín Fernández (PSOE). Esos plazos señalan que las empresas aspirantes tendrán 26 días para presentar sus ofertas, a contar desde la publicación de la licitación en los boletines oficiales. Si todo marcha con normalidad, apuntó Fernández, se podrían estar abriendo los sobres con las propuestas en torno al 25 de febrero. Las obras podrían iniciarse en verano.
El contrato prevé la construcción en A Parda de un complejo que incluirá, forzosamente, tres piscinas al aire libre, cuatro pistas de pádel y un parque infantil. Eso como punto de partida, ya que las empresas pueden ofertar instalaciones a mayores sin ocupar más que 22.185 metros cuadrados. Hay otros 12.000 que el Concello reserva para construir en el futuro un pabellón para gimnasia. En cuanto a Campolongo, se prevé la modernización y ampliación de unas instalaciones que cuentan con más de dos mil usuarios y que han cumplido más de dos décadas de servicio. Se contempla, como mínimo, la renovación total de las instalaciones técnicas de las piscinas, de los vasos y de las playas, así como la instalación de un ascensor.
El acuerdo del IMD para iniciar el proceso de licitación contó con el voto en contra de los representantes del PP. El concejal César Abal se refirió en concreto a la previsión para el complejo de A Parda y explicó que «el pliego no responde a las demandas de los pontevedreses sino a criterios empresariales». Afirmó que Pontevedra «no necesita» cuatro pistas de pádel, y aseguró que el pliego reproduce el anteproyecto «que fue contratado a dedo a una conocida afiliada socialista». Señaló que si bien este proceder, al tratarse de un contrato menor para una asistencia técnica, es legal «no es ético». «Nosotros no lo hubiéramos hecho así», concluyó.