El equipo granate ha pasado de mitad de tabla a ser líder destacado desde la llegada de Luisito gracias a sus números, con 16 puntos de 18 posibles, pero también a la irregularidad de sus rivales
02 dic 2014 . Actualizado a las 16:46 h.El Pontevedra ha pasado en menos de un mes de ser un equipo en crisis a convertirse en el gran dominador del grupo gallego de Tercera. El conjunto granate, tras su victoria por 0-1 en el campo del Choco, lidera la clasificación por segunda semana consecutiva y con la garantía de continuar al frente, al menos, después de la próxima jornada, merced a los cuatro puntos de ventaja con los que cuenta respecto a su más inmediato perseguidor.
La explicación al vuelco que ha dado el Pontevedra a su situación anterior, que propició la destitución de Manu Fernández, hay que buscarla en los números que ha firmado el equipo desde la llegada de Luisito, encadenando cinco victorias y un solo empate con el técnico de Teo en el banquillo. Pero, además, a esto hay que sumar la irregular trayectoria de sus teóricos rivales en la lucha por el ascenso, que en este período han firmado unos registros discretos que han facilitado el despegue de los granates en la tabla.
De hecho, atendiendo a lo sucedido desde que Luisito se hizo cargo del Pontevedra, el equipo granate también es el indiscutible líder de una hipotética clasificación de las últimas seis jornadas, con 16 puntos de 18 posibles. Y por detrás, no aparece ninguno de los que hasta ahora rivalizaban por el liderato.
En este período, el segundo mejor equipo ha sido el Deportivo B, que tras firmar un mal inicio de liga, al igual que el Pontevedra, suma seis jornadas sin perder y ya es sexto con 24 puntos. El filial blanquiazul, también firme candidato al ascenso, ha sumado 14 puntos de 18 posibles merced a cuatro victorias y dos empates, con lo que lleva sin perder desde que cayó en la jornada 9 por 2-1 en el campo del Sanxenxo. De todos modos, sus números siguen lejos de los de un equipo granate que encadena nueve partidos sin conocer la derrota, ya que antes de la llegada de Luisito, acumulaba antes otras tres merced a la victoria lograda con Milo Abelleira y los dos últimos empates con Manu Fernández.
Tras ambos, el Sanxenxo ha reforzado su condición de equipo revelación al sumar en los últimos seis encuentros 13 puntos de 18 posibles, que le convierten en el tercer mejor equipo en este período. Un bagaje que le ha colocado cuarto con 26 puntos, los mismos que el segundo y el tercero, y eso a pesar de que perdió en los despachos por alineación indebida los tres puntos que ganó ante al Choco en la primera jornada.
A continuación, la virtual zona de play off calculada en función de las últimas jornadas la cierra otro de los equipos en progresión tras un mal inicio, el As Pontes. El equipo coruñés, que luchó hasta el final por entrar en la fase de ascenso en la pasada temporada, acumula 12 puntos de los últimos 18, lo que le ha permitido, por ahora, asentarse en la zona templada.
Por el contrario, para encontrar a los actuales inmediatos perseguidores del Pontevedra, que hasta hace poco más de un mes le precedían en la tabla, hay que buscar en la mitad de la hipotética clasificación de las últimas seis jornadas. El Cerceda, segundo con 26 puntos, solo ha sumado 9 de los últimos 18 en juego, mientras que el Choco acumula siete en este período. Por su parte, el Rápido de Bouzas, próximo rival granate, ha sumado ocho. Y todavía peor le ha ido al Arousa y al Alondras, con 6 de 18 posibles, o al Barbadás, que se ha descolgado de forma casi definitiva al sumar solo cuatro en los últimos seis encuentros.
Así las cosas, el Pontevedra ha conseguido abrir una brecha considerable en la tabla pese a ser el líder con la puntuación más baja de un los últimos cuatro años, los que lleva el equipo granate en Tercera. Sus 30 puntos en la jornada 15 están lejos de los 39 del Racing de Ferrol hace dos campañas, de los 34 del Racing Vilalbés en la temporada 2011-12 e incluso por detrás de los 32 del Boiro hace un año. Aunque, si se atiende exclusivamente a los números granates con Luisito al frente, queda claro que el Pontevedra ha empezado a marcar un nuevo paso que le convierte, al fin, en el equipo temible que sus rivales llevan esperando cuatro años desde que el club de Pasarón descendió de Segunda B.