El Concello de Caldas ultima la adjudicación del proyecto de derribo del edificio de la calle Real
PONTEVEDRA
Hace algo más de un mes, el 14 de julio, concluía el plazo dado por el juzgado al Concello de Caldas para acometer el derribo
19 ago 2014 . Actualizado a las 13:22 h.Hace algo más de un mes, el 14 de julio, concluía el plazo dado por el juzgado al Concello de Caldas para acometer el derribo del edificio ilegal de la calle Real. El inmueble ubicado en el número 57 de este vial, que excede el fondo permitido, sigue en pie a la espera de que se adjudique el proyecto de demolición, que tiene un coste de 181.000 euros.
El alcalde, Juan Manuel Rey (PSOE), indicó ayer a preguntas de La Voz que el proyecto está «entregado» y a la espera de ese trámite. «Di orden a los técnicos municipales de que este asunto tiene prioridad máxima, pero hay que respetar los plazos», apuntó el regidor. Las previsiones del gobierno local pasan por adjudicar la obra de derribo antes de que acabe agosto o a principios de septiembre, pero acometerlo «tan pronto como sea posible». Los trabajos se prolongarán durante varios meses. El pleno del Ayuntamiento había aprobado el 27 de junio un expediente de crédito extraordinario por ese importe.
Hasta ahora lo que hizo el Ayuntamiento para acatar el mandato del Juzgado de lo Contencioso número 3 de Pontevedra fue vallar la fachada trasera del edificio -la que da a la plaza de José Sesto- y tirar con operarios municipales un tabique interior de cuatro metros cuadrados. Las fotos se remitieron al juzgado y el gobierno local confía en que eso sea suficiente para evitar una nueva multa coercitiva que tendría que pagar el alcalde.
Precisamente, la apertura o no de juicio oral contra Rey por haber pagado dos sanciones previas con cargo al Concello está pendiente de que se resuelvan dos recursos. A principios de julio, la Fiscalía de Pontevedra solicitaba la apertura de juicio oral contra el regidor al entender que el político socialista malversó fondos públicos al pagar multas que suman 2.050 euros. Una cantidad que después reintegró con dinero de su bolsillo.