«É o momento de gozar desta cidade»

Cristina Barral Diéguez
cristina barral PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA

PAULA CHAPELA

El humorista gráfico e ilustrador Kiko Da Silva abrió el pregón de A Peregrina con un truco de magia que «rescató» al alcalde y en el que presumió de Pontevedra

10 ago 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

Una ciudad de cómic en la que viven y vivieron «piratas, loros malfalados, vaqueiros do oeste americano, vampiros, princesas de conto» y hasta «unha fábrica e peixes de tres ollos na ría coma nos cómics dos Simpsons». Así abrió ayer Kiko Da Silva (Vigo, 1979) el pregón de las fiestas de A Peregrina 2014 tras ser presentado por la concejala de Festas, Carme da Silva, desde el balcón del Pazo de Murgartegui.

El humorista gráfico e ilustrador improvisó antes un truco de magia con el que rescató al alcalde de Pontevedra, Miguel Anxo Fernández Lores. El pregonero hizo creer al público que seguía el acto desde plaza de A Pedreira que el regidor no había podido asistir. Para solucionar ese «problema» echó mano de su oficio. «Son debuxante e podo facerlle unha caricatura», sugirió. Después de haber retratado a Lores en multitud de ocasiones, unos simples trazos bastaron para que el político se sumara a la fiesta. El alcalde apareció y se disculpó diciendo que había estado comiendo filloas en la Feira do Mel. Gritó un «¡Benvidos a Pontevedra!» que permitió a Kilo Da Silva retomar un pregón que tuvo dos ejes: la estrecha y quizá desconocida relación entre la banda diseñada y la ciudad, y los vínculos personales del humorista gráfico con la capital.

Para los que seguían el pregón desde el interior de Mugartegui se proyectaron en una televisión viñetas del autor. Allí estaban miembros de todos los grupos de la corporación municipal y representantes de la sociedad pontevedresa. Da Silva recordó el semanario O Galiciano de Rufino Rivera, que con imprenta en la calle Real publicó en 1888 la que está considerada como la primera banda diseñada gallega.

De Pontevedra, relató el pregonero, también era Nené Estivill, autor de las historietas de Agamenón o La terrible Fifí, que durante el franquismo muchos leían los domingos en la plaza de A Ferrería mientras comían chucherías que compraban a María la del Carrillo o a Gelucho. Kiko Da Silva también contó que el gran mito del cómic americano, Superman, también fue dibujado por un pontevedrés, José Luis García López. Precisamente, un Superman que sobrevuela el santuario de A Peregrina fue la imagen elegida para ilustrar el libro con el pregón que se repartió entre los asistentes y que muchas personas intentaban conseguir una vez acabado el acto.

Antes de animar a vecinos y visitantes a aparcar la crisis porque «é o momento de gozar desta gran cidade», Kiko Da Silva repasó su trayectoria vital desde que con 12 años hizo su primer viaje a Pontevedra y conoció la librería Paz. Aquella ciudad, apuntó, era muy distinta a la actual. «A estación de tren semellaba estar máis lonxe e o seu contorno case non tiña construcións ao redor. O centro estaba ateigado de coches e o parque das Palmeiras semellaba un zoolóxico do século XIX», comentó.

Su vuelta a la ciudad en 1997 nada tuvo que ver con aquello. Estudió Belas Artes, conoció a su mujer, se casó en el mismo Pazo de Mugartegui, se hizo dibujante, fundó Retranca y muchos otros proyectos hasta crear O garaxe hermético, la primera escuela profesional de banda diseñada.

«Só lle pido unha cousa ao señor alcalde, teña coidado ao acender o foguete, non vaia pasar neste intre un paxaro... un avión ou o mesmísimo Superman!», fue la despedida del pregonero. Kiko Da Silva dijo no estar nervioso, aunque acabó emocionado tras el chupinazo y el brindis con albariño, «o mellor viño do mundo», según Lores. El humorista, que estuvo acompañado por su familia, recibió como regalo por parte del Concello un cuadro de su admirado Miguelanxo Prado.