Los residentes tienen dudas sobre la seguridad y limpieza si se clausura
04 jun 2014 . Actualizado a las 07:00 h.Las dos sentencias que han puesto en jaque el futuro del aparcamiento subterráneo Veteris al anular el plan urbanístico que le dio cobertura legal y la concesión directa que hizo el Concello para su explotación, pueden afectar también de manera directa a más de dos centenares de vecinos que tiene sus plazas de garaje, privadas, en la instalación.
Portavoces de la comunidad de propietarios de los edificios ubicados sobre parte del estacionamiento -otra parte está bajo la calle Antón Fraguas- expresaron ayer su temor de volver a convertirse «en los principales afectados de una chapuza». Y es que estos vecinos recuerdan que tardaron varios años en poder disponer de sus pisos, y algunos más en acceder al garaje, por las complicaciones que fueron surgiendo durante la ejecución de la obra y la obtención de la licencia de primera ocupación.
Las dos sentencias conocidas esta semana, una del Tribunal Supremo y otra del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia, han hecho revivir entre los afectados una pesadilla que ya daban casi por cerrada. «La verdad es que todavía no tenemos demasiada información -señaló ayer Mariluz Lorenzo, una de las portavoces de los residentes-. Solo que la abogada nos ha dicho que hay esas sentencias y que están por verse las consecuencias. Pero seguro que seremos nosotros los afectados».
La portavoz vecinal recordó que los propietarios de las más de 200 plazas privadas, ubicadas en el tercer sótano del aparcamiento, comparten el único acceso y salida con el estacionamiento rotatorio, e incluso tienen que transitar por la zona pública del párking para acceder a sus propiedades.
Ahora, ante la duda si la instalación tiene que clausurarse mientras se elabora un nuevo documento urbanístico o se saca a concurso público la explotación del estacionamiento, los residentes se preguntan qué pasará con ellos. Y, en caso de que pudieran seguir accediendo a sus plazas de garaje, quién garantiza la seguridad o incluso la limpieza de la parte «pública». «La verdad es que no sabemos qué pasará. Si cierran el párking y nosotros podemos seguir accediendo a nuestras plazas, va a haber problemas. De seguridad, de acceso... O, por ejemplo, ¿quién asumiría los gastos de limpieza?», se preguntó ayer Lorenzo, verbalizando las dudas que mantienen ahora los residentes.
6.867 m2
Superficie
El estacionamiento está repartido en tres plantas.
443 plazas
Uso público
Son las que gestiona la empresa Veteris.
218 plazas
Privadas
Corresponden a los edificios a ambos lados de la calle.