La magia del circo de la percusión

Casi tres mil escolares disfrutan con el espectáculo de Odaiko


pontevedra / la voz

Baquetas voladoras, tambores usados como aparejo, instrumentos manufacturados y música, mucha música en directo, son los elementos que utilizan los componentes de Odaiko para despertar el ingenio del público en un circo percutense. Casi tres mil escolar de cincuenta centros de Pontevedra y su entorno disfrutan estos días de este curioso espectáculo, donde la percusión y el teatro se complementan creando una atmósfera mágica. Juan Collazo, Félix Rodríguez, Francisco Troncoso y Antonio Ocampo consiguen que sus jóvenes espectadores se vayan con un recuerdo inolvidable de esta actuación.

Vaia circo... Es un proyecto didáctico en el que Odaiko hace hincapié en los tres elementos que siempre los caracterizaron como banda: el virtuosismo, el humor y la puesta en escena. El grupo hace una divertida escenificación en directo, llena de ritmos y sonidos, donde la imaginación, la creatividad y la curiosidad por las distintas manifestaciones artísticas son los puntos esenciales. La formación toma el nombre de una variante muy voluminosa del tambor tradicional japonés, el taiko. Con casi 1,2 metros de diámetro y 1,5 de profundidad, un odaiko llega a requerir la participación de tres personas para ser tocado. Entre el año 2000 y 2005, los integrantes de esta banda coincidieron estudiando en el Conservatorio de Ámsterdam y el Conservatorio Real de La Haya con los profesores de la prestigiosa orquesta Concertgebouw de Ámsterdam, The Hague Percussion Group, Schoenberg Ensemble y la Amsterdam Baroque Orchestra, entre otros. Y cuentan que su aprendizaje vino, además, de la mano del percusionista senegalés Ali N?Diaye Rose o del vibrafonista Frits Landsbergen. A pesar de que se conocían de Galicia, no fue hasta llegar a Holanda cuando pusieron en práctica la idea de tocar juntos, primero como dúo, después como trío y, más tarde, como grupo.

Camelia en la escuela

La magia de las camelias también fascina a los escolares y esta flor invadió ayer el CEIP Campolongo con una exposición didáctica en la que participaron cultivadores y alumnos del centro, aportando también dibujos, redacciones y trabajos artísticos, con premios para todos. Los corredores del centro se convirtieron en un gran jardín de paisajes efímeros y composiciones llenas de armonía. El colegio de Campolongo lleva doce años organizando esta muestra exposición de la camelia, con el fin de acercar el arte floral a la comunidad educativa y contribuir de esta forma a la puesta en valor de la especie más emblemática de nuestra patrimonio natural.

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