Destaca que «el problema de fondo [con los comuneros] está resuelto»
04 feb 2014 . Actualizado a las 07:00 h.Apenas lleva poco más de un mes en Pontevedra, pero el general jefe de la Brilat, Luis Cebrián Carbonell (Madrid, 1960), tiene muy claros cuáles son los retos que tiene por delante: «Fundamentalmente van a estar centrados en la transformación y adaptación de la brigada al nuevo modelo orgánico de brigada operativa polivalente, quizás sea el más importante, pero también es relevante, sobe todo para esta base, la adaptación de los terrenos de instrucción y adiestramiento a los nuevos convenios que se van a realizar con las distintas comunidades de montes. Innegablemente, está en el aire y en algún momento se materializará la participación de la unidad en la operación en Mali».
-¿Cómo se presenta la misión?
-Para ese momento será un reto la preparación del contingente o de los contingentes, dependiendo de lo que se prolongue la operación en el tiempo. Seguramente bajo mi mando, si se prolonga la operación, va a ser una constante. Traigo, además, un bagaje propio de experiencia profesional y, como todos los jefes que quieren mejorar la unidad que reciben, quiero trasladar a la unidad los procedimientos operativos, las adaptaciones a las nuevas técnicas de combate y de funcionamiento que se han derivado de las lecciones aprendidas de los últimos conflictos.
-Conflictos en los que se enfrentan a enemigos invisibles en lugar de ejércitos convencionales.
-Te enfrentas a un mezcla de las dos cosas. Hoy en día, los conflictos tienden a una conformación híbrida, en la que se mezcla el contacto con un enemigo invisible, no muy claramente materializado sobre el terreno, y a la vez se enfrenta a fuerzas armadas no muy desarrolladas o suficientemente desarrolladas con lo que se combina una acción convencional con una acción irregular o insurgencia. Este es el contexto operativo en el que se desarrollan las operaciones actuales.
-En cualquier caso, ¿ya han comenzado el adiestramiento?
-Las unidades se adiestran permanentemente, 365 días al año, sobre los supuestos y escenarios donde es más probable su empleo. Las fuerzas ligeras estaban orientadas inicialmente a Afganistán y todo su plan de adiestramiento giraba en torno a esta misión. Obviamente, nuestro escenario ahora mismo es Mali y, por tanto, nosotros nos estamos adiestrando en procedimientos generalmente de combate orientados al combate híbrido y tenemos la vista puesta en todas las técnicas que serían de aplicación en ese caso. No obstante, ahora mismo no estamos en una fase específica de adiestramiento para la misión en Mali. Para esto tenemos que recibir la orden de activación correspondiente, pero todavía desconocemos la fecha.
-En principio, ¿sería un contingente mucho menor a lo que está acostumbrada la Brilat?
-Ahora mismo es un contingente reducido. De todas maneras, las operaciones en el contexto de la OTAN, de la Unión Europea o de las Naciones Unidas se revisan cíclicamente. Sabemos que la demanda de fuerzas es reducida, desconocemos qué podría pasar en el futuro. No es, en principio, previsible que haya un cambio sustancial en las cifras. En cuanto al nivel de riesgo, existe evidentemente, si bien no es un conflicto de alta intensidad.
-Antes aludía a los convenios con los comuneros, ¿cuál es su impresión al respecto?
-El problema de fondo está resuelto. Los desencuentros y los malentendidos del pasado se han solventado de forma muy adecuada durante el período de mi predecesor, el general Alonso. El Ministerio de Defensa y las comunidades de montes han llegado a un acuerdo, en el que parece que todos los problemas críticos está resueltos y ahora solo nos queda esperar a que se produzca la solución propiamente técnica, que se redacte el borrador final del acuerdo y que por parte del ministerio y de las comunidades de montes se proceda a la firma. Creo que todas las tensiones que pudo haber en el pasado ya no existen.
-¿Siguió la polémica desde sus anteriores destinos?
-La seguí durante los últimos meses en mi anterior destino y, sobre todo, desde que fui consciente de que iba a recibir el mando de esta unidad en cuanto a que es uno de los problemas importantes con los que me tocaría enfrentarme. He de decir que, de forma muy agradable para mi, no es un problema pendiente porque creo que ahora mismo no es un problema. Sí es un reto cómo encajamos los nuevos terrenos y la nueva disposición de terrenos a las necesidades de instrucción y adiestramiento de la Brilat.
-¿En qué manera se alterará la configuración de la base?
-Sí, se reducen una serie de terrenos que retornan al pleno uso de las comunidades de montes y, mediante un acuerdo con San Xulián, habrá una parte que se ampliará en dirección a esta comunidad con el correspondiente pago de un canon. En principio, nos obligará a hacer obras puesto que hay que hacer el desmontaje de unas instalaciones y a reinstalarlas en las zonas que vamos a ocupar. Son instalaciones que tienen un valor crítico en el adiestramiento y la formación para las operaciones. Fundamentalmente, es el campo de tiro y la zona conocida como aldea afgana.
Luis Cebrián Carbonell
General JEFE de la Brilat
«Bajo mi mando, si se prolonga la operación [de Mali], va a ser una constante»
«Los desencuentros y los malentendidos del pasado se han solventado»