El mar se traga Carabuxeira

Marcos Gago Otero
marcos gago SANXENXO / LA VOZ

PONTEVEDRA

CAPOTILLO

Los vecinos critican la pasividad del Concello ante los daños en sus casas

10 ene 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

Muros derrumbados, cimientos en el aire, grietas en las viviendas y en los patios, rocas en lugar de arena y socavones visibles desde la avenida de León son el espectáculo con el que conviven los vecinos de Carabuxeira, en Sanxenxo. Los afectados, sobre todos los propietarios e inquilinos de las viviendas número 44 -hotel Príncipe- y 24 de la avenida de León están cansados de esperar a que el Concello de Sanxenxo asuma sus responsabilidades. Sus entrevistas con la alcaldesa, la popular Catalina González, han caído en saco roto, según sostiene uno de los afectados, Alfonso Troncoso, que criticó duramente la aparente pasividad del Concello ante los daños en su inmueble.

Hace dos inviernos, el mar ya causó daños importantes en la línea de litoral y la jefa del Servicio Provincial de Costas, Cristina de Paz Curbera, inspeccionó la zona en octubre y le remitió un aviso al Concello en términos bastante contundentes. «Con carácter de urgencia, ese Ayuntamiento debe asumir la responsabilidad que le corresponde en los hechos y deberá disponer, de manera inmediata, lo necesario para evitar, de una parte, la posibilidad de que se produzcan más daños de los ya señalados». También advertía de que el Concello tiene que adoptar «las oportunas medidas correctoras tendentes a evitar el progresivo deterioro de aporte de arena».

Troncoso, que bromeaba con colocar esta carta en los tablones públicos de Sanxenxo para conocimiento de la generalidad de los vecinos, se quejó ayer de que el aviso de Costas no se atendió y que ocurrió lo inevitable.

A finales de diciembre, los temporales ya causaron más destrozos y la falta de arena debilitó los cimientos de las edificaciones y de los taludes de las fincas. Uno de los afectados, Joaquín Leiro, narró lo ocurrido: «Hace dos semanas, llegó a entrar por debajo de la base de piedra de la bodega, cayó una pared y el suelo quedó al aire». El pasado sábado 5, ocurrió lo peor, el talud que sostiene el patio y el jardín quedó desprotegido, al ceder la pared de la bodega, y se desplomó, desapareciendo mucha tierra por debajo de los cimientos al ser arrastrada por el mar.

A pocos metros, en una finca, el mar ha causado un gran socavón, se llevó por delante parte del muro de contención de piedra y ha dejado en una situación aparentemente muy debilitada al resto del muro, que enlaza directamente con el hotel Príncipe. Alfonso Troncoso teme que el resto del muro se venga abajo y acabe desprotegiendo su propio inmueble, donde el mar ya da directamente en días de tormenta y se pueden percibir grietas en algunas paredes. La familia de Troncoso recuerda como antes del espigón del puerto deportivo en esta zona se podía excavar sin encontrar roca. «Faltan al menos dos metros de altura de arena», señaló otro vecino. Todos creen que el puerto, gestionado por el Concello, es el culpable y esperan que el gobierno local actúe antes de más daños en sus casas.