El informe tras el desprendimiento de un capitel concluye que no hay riesgos estructurales, pero si necesidad de sanear y consolidar la piedra
27 dic 2013 . Actualizado a las 07:00 h.En el diagnóstico no se han escatimado medios, pero la enfermedad detectada, finalmente, no es tan grave como podría parecer. Porque todas las alarmas se encendieron el pasado 9 de agosto, cuando se desprendió un capitel de la fachada de las Ruinas de Santo Domingo. El monumento más visitado de la ciudad, con cuarenta mil entradas al año, permanece desde entonces cerrado.
En todo este tiempo se ha estado realizando una evaluación del edificio. Y ayer se dio a conocer el informe técnico definitivo. No ya deficiencias estructurales. Así que lo que necesitarán las Ruinas de Santo Domingo es una especie de lifting pétreo. O como lo explicaron ayer desde la Diputación de Pontevedra, institución de la que depende el monumento: «A actuación prevista de mantemento e consolidación consolidará as grietas e zonas con perda de material, saneará e repoñerá as xuntas, limpiará os muros, tratará as humidades, fixará as pilastras, protexerá as ventas e instalará limitadores da presencia de aves instalando uns alambres que dificultarán o seu posado». En enero se iniciará ya esta actuación en los restos de la antigua iglesia de Santo Domingo para conservar y proteger el monumento, que data del siglo XV.
El desprendimiento de uno de los capiteles ha permitido, sin embargo, tener una información completa de la estructura. El informe técnico presentado ayer hizo un levantamiento láser escáner en tres dimensiones. Para ello se recogió información en 42 millones de puntos desde 12 posicionamientos distintos. El informe de evaluación estructural de las Ruinas ha sido elaborado por el profesor de la Universidade de Vigo, Javier de la Puente, director de la empresa Capitel, Arquitectura Ingeniería e Innovación.
Ahora se trata de acabar con la colonización biótica de musgos y líquenes, que tras años de proliferación, contribuyen a la degradación del granito que compone los paños. De hecho existen áreas con una severa pérdida de material en profundidad. Es urgente fijar las piezas mediante resinas. La alta presencia de humedad capilar en el exterior y en el patio interior así lo indican. Una humedad que además convive con «unha costra asociada á contaminación atmosférica».
Será un lifting en profundidad de doscientos mil euros y se prevé que, en un plazo de cuatro meses, el conjunto patrimonial podrá ser abierto de nuevo al público.