La colaboración económica Lores-Louzán degenera en guerra política
04 nov 2013 . Actualizado a las 15:16 h.La relación personal de Miguel Anxo Fernández Lores (BNG), alcalde de Pontevedra, y Rafael Louzán (PP), presidente de la Diputación, es mucho mejor que la política. Ocurre muy a menudo. Pero en este caso, la sintonía personal es de las que se notan cuando ambos se reúnen lejos de los flashes de la prensa. Hay química, confiesan quienes han podido comprobarla en primera persona.
La política es otra cosa. Separados sus despachos por apenas unos cientos de metros, sus idearios, o los de sus formaciones, encajan mal casi siempre. Sin embargo, cuando han sabido hacer más por sus votantes que por sus partidos, la sintonía personal se ha llegado a plasmar en acuerdos políticos.
Sucedió el pasado 15 de abril. Se sentaron en la Diputación a firmar el acuerdo por el que pusieron sobre la mesa 2,4 millones de euros, financiados al 50 % por Diputación y Concello, para construir un nuevo vial, que forma parte de la ronda urbana llamada a circundar la ciudad.
El Ayuntamiento, sin capacidad de planificación de viales al no ser capaz de sacar adelante su Plan General tras años de demoras y tropiezos, depende de la institución provincial, con manos libres en materia de carreteras por sus competencias, para sacarle las castañas del fuego. Hubo acuerdo y fue para el tramo que enlazará el actual nudo de O Marco con la Ciudad Infantil Príncipe Felipe y el hospital Montecelo.
La redacción del proyecto, que corrió en virtud del acuerdo -y de las competencias- a cargo de la Diputación, está ya listo. Esta semana se licitará. La empresa que se encargue deberá además acometer un plan para sondear la viabilidad de conectar mediante un itinerario peatonal la zona del nudo de A Barca con el puente de As Correntes. «Aínda que non pareza habitual, é real», según tildó el acuerdo Rafael Louzán el día de su rúbrica, hombro con hombro con Lores.
Ahora, el presidente de la Diputación parece mucho menos optimista. El enfado que ya no se preocupa en disimular por lo que considera deslealtad del Ayuntamiento de Pontevedra en la gestión de los acuerdos entre ambas instituciones anticipa una guerra abierta entre ambas.
Y para complicar más las cosas, el PSOE aparece en el horizonte. El edil de Deportes del Ayuntamiento de Pontevedra, Agustín Fernández, acaba de echar leña al fuego en otra tormentosa relación Concello-Diputación: la reforma del estadio de Pasarón.
La infraestructura, como se sabe, es municipal, pero su reforma corrió a cargo de la Diputación, que acabó pagando más de quince millones por una obra que presupuestó en siete. El Ayuntamiento hace meses que debería haber recibido el estadio para hacerse cargo de él y por lo tanto de sus costes de mantenimiento. Pero ahora el PSOE resucita el asunto del sobrecoste con el ánimo de erosionar al PP y poner otra chinita política en el zapato de Louzán. Y así, será difícil que camine acompasado con Lores.
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