Picnic cultural junto al Lérez

maría conde PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA

RAMON LEIRO

Talleres de baile y de instrumentos, «performances», rutas guiadas y dos conciertos para mascotas animaron el Pazo y la Illa das Esculturas

07 oct 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Dicen que la música amansa a las fieras. ¿Y si se acompaña del sonido de los juguetes y un poco más de percusión de la habitual? Cuatro intérpretes de la Orquestra Filharmónica de Pontevedra probaron ayer este experimento con una veintena de perros que, acompañados de sus dueños, tuvieron la oportunidad de asistir en la Illa das Esculturas al primer concierto al aire libre diseñado para animales. El propósito no era otro, por supuesto, que los canes movieran el rabo de contentos, aunque quizás primó la obediencia de comportarse bien ante sus dueños... El caso es que los animales se mostraron como un público respetuoso, especialmente Rot y Budi. «No todos los días podemos ir juntos a un concierto», decía encantada una de las asistentes. Hubo una segunda sesión, en la que los canes estuvieron más participativos e incluso se acercaron a los músicos. Algunos dueños se retrataron también con sus perros en las tiras cómicas que dibujaron los miembros de O Garaxe Hermético.

Esta singular actuación fue solo un aperitivo en el extenso picnic cultural que ayer vivió esta isla urbana -uno de los lugares de esparcimiento más frecuentados por los pontevedreses- con la iniciativa municipal Faiponting, que también incluyó el Pazo da Cultura, y que pretende implantar un modelo extendido en Europa, la fusión de espacios de ocio con la cultura y el arte. Los conciertos y performances de danza, a cargo del Centro Coreográfico Galego y de la escuela Déborah, los talleres de baile con Pesdelán, rutas guiadas por el Pazo y la isla y juegos en familia sirvieron para dar aún más ambiente a este emblemático entorno, en una jornada de calor que empujó a los pontevedreses a visitar el lugar ya fuera solos, en familia, con sus mascotas, a pie o en bici.

Una de las rutas, conducida por Itziar Ezquieta, sirvió a muchos para conocer más a fondo el parque escultórico de la isla. Porque, como reconoció la artista, a pesar de que las obras de reconocidos escultores internacionales llevan ahí desde hace años, «son muchos los que no conocen su significado y no reparan en su valor». «¡La de veces que hemos pasado por aquí y lo que estamos descubriendo!», reconocía una asistente.