Restauración dice basta

Cristina Barral Diéguez
cristina barral PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA

RAMON LEIRO

Alumnos de la Escola deciden, tras una sentada en A Peregrina, suspender las clases a partir del 14 de octubre para reclamar el grado

03 oct 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

«DefrauGrados, pero no resignados». Esta frase que emplean como un mantra los alumnos de la Escola Superior de Conservación e Restauración de Bens Culturais de Galicia sigue guiando sus acciones pese al silencio de la Xunta. No obstante, ayer, tras una concentración reivindicativa en la plaza de A Peregrina, los estudiantes del centro pontevedrés, con el apoyo de sus profesores, dieron un paso más en su campaña para reclamar a la Consellería de Educación la adscripción a la Universidade de Vigo para que sus estudios tengan el título de grado. El colectivo, que se mantiene unido en esta lucha que desde hace días se visibiliza en la calle, acordó suspender las clases a partir del próximo 14 de octubre.

A esta drástica decisión se suma la organización de una marcha a Santiago con la intención de hacer llegar sus demandas al conselleiro de Educación, Jesús Vázquez. Antes, esta mañana, está previsto que se imparta una clase simbólica al aire libre en la Alameda, frente al instituto Valle Inclán, a la que asistirá para mostrar su apoyo a alumnos y docentes el alcalde, Miguel Anxo Fernández Lores, y la concejala Carme Fouces.

Los estudiantes se hicieron oír ayer, a media mañana, durante la sentada que protagonizaron en A Peregrina. Pitos y gritos de «¡U-ni-ver-si-da-de!» llamaron la atención de los viandantes, algunos totalmente ajenos a sus reivindicaciones y otros interesados en saber qué reclamaban. Los participantes aprovecharon para repartir octavillas en las que explican por qué el título superior no es suficiente para garantizar una actividad profesional «normal» y «reconocida en Europa». La anécdota de la protesta llegó cuando un agente de la Policía Local preguntó a los concentrados si tenían autorización. El asunto no fue a más, aunque el director de la Escola, Fernando Carrera, tuvo que exhibir su DNI.