Compro oro, vendo hachís

L. P. Pontevedra / La VOz

PONTEVEDRA

La Policía Nacional detiene al empleado de una tienda de compraventa de oro por trapichear

05 jun 2013 . Actualizado a las 13:13 h.

Un empleado de una tienda de compraventa de oro de Pontevedra ha sido detenido por trapichear con hachís entre sus clientes. Se da la circunstancia de que este negocio, y más concretamente su responsable, estaba siendo investigado por supuestas irregularidades en las transacciones que se realizaban.

El pasado abril, policías locales interceptaron una venta de dos bellotas de hachís. Según precisaron desde Comisaría, los funcionarios municipales comprobaron que «dicha transacción habría sido realizada por un joven empleado» del negocio.

Estos hechos fueron puestos en conocimiento de la Policía Nacional y del fiscal antidroga de Pontevedra. Los investigadores verificaron que «el propietario de la compraventa de oro se relacionaba con otro hermano suyo, que también regentaba otros dos establecimientos de la ciudad dedicados a idéntica actividad comercial, y quien había sido imputado en fechas recientes por dos presuntos delitos de receptación».

Con estos datos en la mano, este lunes, se realizó una inspección administrativa. Según trascendió ayer, se detectaron «distintas irregularidades que serán comunicadas a las autoridades competentes, Subdelegación de Gobierno y Consellería de Industria y Hacienda de la Xunta de Galicia, para en su caso ser sancionadas con multas administrativas». Al mismo tiempo, el trabajador fue arrestado como supuesto autor de un delito de tráfico de hachís.

Este individuo, de 23 años y con domicilio en Vigo, cuenta con antecedentes policiales. Desde Comisaría matizaron que quedó en libertad con cargos, si bien está obligado a comparecer ante la autoridad judicial cuando sea requerido.

Agresión en La Luna

Por otro lado, este mismo lunes, fue arrestado un joven de Marín por la supuesta agresión sufrida, el 27 de mayo, por un cliente de la discoteca La Luna.

La víctima relató que, sobre las cinco y media de la madrugada, fue abordado en la pista de baile por un individuo y se inició una discusión. En un momento dado, «y sin motivo aparente», su interlocutor «le propinó un golpe con un vaso que llevaba en la mano cubriéndose como pudo el rostro con los brazos en los que le produjo diversos golpes y cortes», precisó la Policía Nacional.