Acusan a un pontevedrés de quedarse con 30.000 euros de la construcción de un edificio
PONTEVEDRA
Tres años y medio de prisión y una multa de 3.000 euros son las penas que solicitará hoy el fiscal para un pontevedrés acusado de consumar una estafa en la construcción de un edificio de viviendas en la Praza da Fonte de Marín.
El timo del que se le acusa a M.C.B. comenzó a gestarse cuando, a mediados del 2007, se comprometió con una firma sevillana, Procove, a ejecutar la obra, así como a suministrar los materiales que fuera necesario. Acto seguido, y siempre según la versión del fiscal, el encausado contacto con otra compañía, esta ubicada en Cambados, y aceptó en nombre de la primera veintidós albaranes por importe de 30.371 euros.
En el escrito de acusación se refleja que M.C.B. realizó este movimiento pese a no «ter falcutade ningunha para firmar tales albaráns por obras contratadas e realizadas».
Lo cierto es que la firma arousana demandó por la vía civil a la sevillana por impago de los citados albaranes. Y lo paradójico es que esta fue condenada en rebeldía. Al parecer, el acusado quiso llevar el timo hasta las últimas consecuencias y, «habendo recibido a notificación do xuízo e outras notificacións, ocultou a existencia do procedemento a Procove, que foi condenada ao pago do principal, intereses e costas».
Para el fiscal tal conducta es constitutiva de un delito continuado de falsedad y de otro de estafa. De este modo, además de las penas de prisión y la multa, el ministerio público pedirá que se condene a M.C.B. a reintegrar los más de treinta mil euros de los albaranes.