Aunque cada vez son más las familias que optan por el árbol artificial de Navidad, hay quien prefiere mantener la tradición del abeto natural. El Concello de Pontevedra, a través del programa Monte Vivo y en colaboración con la Mancomunidad de Montes de Pontevedra, animó este año a los pontevedreses a comprar árboles naturales, criados en viveros con esa finalidad. El objetivo era ayudar a dinamizar el sector y fomentar la sostenibilidad, para después darles a esos pinos o abetos una segunda oportunidad. Pasadas las fiestas, toca retirar los adornos que decoraron las casas durante el último mes y replantar esos árboles.
La campaña de replantación se desarrollará los próximos días 12 y 13, sábado y domingo, por la mañana y por la tarde. Se hará en dos parcelas de monte comunal, una situada en la parroquia de Santa María de Xeve y otra en Salcedo. Diversos monitores ayudarán a las personas que participen en estas plantaciones y también se les entregará una foto con su árbol, al que podrán ponerle el nombre que consideren oportuno, así como un localizador para que puedan seguir su crecimiento. Para conseguir que sean transplantados con éxito tienen que haber recibido unos cuidados mínimos en casa durante la Navidad, como su ubicación en un espacio alejado de los radiadores de la calefacción y su riego cada dos o cuatro días en función del calor de la estancia en el que haya estado colocado. Las personas que hayan tenido árboles naturales en sus casas estas fiestas y quieran participar en esta campaña de replantación pueden ponerse en contacto con el número de teléfono 986 85 14 24 o enviar un correo electrónico a montespontevedra@mundo-r.com.
Con cepellón
Las recogidas de los árboles de Navidad son habituales desde hace años en Pontevedra y en otras ciudades. Se basaban normalmente en habilitar puntos de depósito, donde eran retirados por operarios de la empresa de limpieza para tratarlos como un residuo más. Nada que ver con esta campaña, que lo que pretende es dar a los pinos y abetos una nueva oportunidad en el medio natural. Tienen que ser árboles con cepellón, ya que de otra manera sería imposible su reutilización. Y desde las Comunidades de Montes apuntan que incluso aquellos que perdieran algunas hojas, sin estar completamente secos, pueden ser transplantados. Pero en ningún caso se admitirán los que tengan ramas cortadas o el cepellón deshecho o seco. Para el presidente de la Mancomunidad de Montes de Pontevedra, Juan González Crespo, «é unha boa práctica implicar á poboación na recuperación destas árbores e, ao mesmo tempo, darlles a coñecer o monte veciñal invitándolles a plantalas en zonas onde poden ter unha viabilidade futura». El hecho de que cada ejemplar quede identificado con un anillo con el nombre o logo de la familia que lo replantó, es otro aliciente de la campaña.