El Concello insiste en que la propuesta afecta a todos los proyectos
16 nov 2012 . Actualizado a las 07:00 h.La alarma social generada y la escasa normativa existente por parte de la Xunta, pero también la insuficiente capacidad del actual Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de Pontevedra. Son las tres razones en las que se fundamenta la propuesta de suspensión cautelar de licencias para crematorio, por un período máximo de un año, que impulsa la concejalía de Urbanismo. Si no hay nuevos cambios sobre el anuncio realizado ayer, el acuerdo será abordado por los socios de gobierno (BNG y PSOE) el próximo lunes, 19 de noviembre, en la junta de gobierno y después por todos los grupos políticos en la comisión de Urbanismo. El jueves se debatirá en el pleno del Ayuntamiento.
El concejal de Urbanismo, el socialista Antón Louro, expuso que con la propuesta de suspensión cautelar de licencias se pretende dar tiempo para aprobar una modificación puntual del plan de urbanismo, que data de 1989, para regular el uso de crematorio (no el de tanatorio). «A suspensión abarca todas as iniciativas empresariais que teñen que ver cun forno crematorio de cadáveres», reiteró el edil a preguntas de los periodistas, negando las afirmaciones del PP y de los vecinos que sostienen que dejaría fuera el proyecto que promueve Funespaña en San Mauro. El acuerdo final que se llevará a pleno tampoco se hizo público ayer, a falta de los últimos flecos sobre la delimitación de los suelos afectados. Inicialmente se dijo que la modificación del PGOU busca regular el uso de crematorio en suelo urbano y suelo de núcleo rural. Sobre la mesa del Concello están cuatro proyectos funerarios, cinco si se tiene en cuenta que Alianza y Barros y Pompas Fúnebres Pontevedra -que promueven el de Arzobispo Malvar- no renunciaron formalmente a levantar el derribado tanatorio de Montecelo.
«Desde a concellería de Urbanismo comprometémonos a traballar para darlle a máxima celeridade a este asunto, respectando os intereses veciñais e empresariais, e protexendo os intereses do Concello», incidió el político. Desde este departamento municipal se volvió a confiar en la vía de la negociación y la colaboración para encontrar una salida a este conflicto. Louro dijo ayer que si no hay una solución consensuada se podría dar lugar a una cascada de actuaciones judiciales que perjudicarían «a todo o mundo, tamén ás empresas».
«Hai que racionalizar o debate e focalizalo ben para que Pontevedra teña uns servizos funerarios modernos e suficientes», remachó. El edil comentó que se está estudiando el impacto de posibles indemnizaciones derivadas de la suspensión de licencias que, de entrada, solo afectarían al coste de los proyectos de crematorio y a la devolución de las tasas municipales.