Un penalti en el descuento dejó el 1-2 definitivo
09 abr 2012 . Actualizado a las 07:10 h.El Estradense se adjudicó ayer el derbi de la necesidad que jugó frente al Lalín. En un partido entretenido y disputado, sobre todo en la primera parte, los pupilos de Tono Insua pasaron por encima a un Lalín que salió al terreno de juego mucho menos intenso que el rival, y lo pagó con goles.
A los doce minutos de juego, cuando todavía no se habían registrado ocasiones de gol, aunque el Estradense ya exhibía un juego con una marcha más que el rival, el colegiado pitó un penalti de Basán sobre Changui. Pepe Rico fue el encargado de disparar y no fallaba. Con 80 minutos por delante el partido se ponía de cara a los rojillos y al Lalín le tocaba remar. Sin embargo, los pupilos de Javier Oreiro ofrecían una imagen mucho más floja que en sus últimos compromisos en casa y prueba de ello fue que en el minuto 20 encajaban el segundo.
Un balón rechazado tras un saque de córner de Pepe Rico acababa en los pies de Vicente. El centrocampista no dudaba y ponía un centro perfecto que Martín Barreiro, dentro del área pequeña, remataba en una bolea a media altura. El Estradense firmaba el 0-2 y dejaba franco el partido frente a un Lalín incierto.
Superada la media hora llegaba la primera ocasión de los rojinegros con Gus cabeceando hasta en dos ocasiones un balón en el área rival tras una falta puesta por Iván González. Instantes más tarde David Soares y Diego Otero combinaban en el borde del área grande, pero el ourensano no logró disparar con peligro.
En el minuto 35 se vivía una de las jugadas polémicas del partido cuando el árbitro no pitaba una mano de Martín Barreiro en el área, una acción a la que pronto siguió una contra del Estradense con un centro de Changui a Vicente que Rubén salvó a córner. Dos minutos más tarde el Estradense perdonaba de nuevo, aunque en esta ocasión en forma de penalti. Una mano de Gus señalada por el asistente dio a Pepe Rico su segundo penalti de la tarde, pero Carlos Hortal detuvo el tiro y también el rechace.
La segunda mitad fue más parada en ocasiones y fútbol. El Estradense, con una zaga de cinco en la que sus laterales tenían carta blanca para subir, apostó por una defensa férrea y por buscar la sentencia en contras. La zaga rojilla cumplió a la perfección su papel y maniató a un Lalín que buscaba la remontada con más corazón que cabeza, y que solo llegaba a generar sensación de peligro a balón parado.
En el 71 otro pase de Changui a Vicente acababa con la defensa rojinegra salvando el gol in extremis, mientras el Lalín amenazaba la portería de Pajarillo con un remate de Diego tras un córner. Al borde del minuto 90 el Estradense perdonaba de nuevo otro gol; Gus entregaba un balón en el medio campo a Vicente, que cedía el esférico a Changui y este, solo ante el portero, enviaba el balón por la línea de fondo.
El tiempo se agotaba, y ya en el descuento una mano de Borja en el área concedía al Lalín la posibilidad de recortar el marcador. Iván González no fallaba el penalti y colocaba el 1-2 definitivo.