Atraco cutre a las 9 de la mañana

Alfredo López Penide
López Penide PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA

El ladrón, que fracasó en su intento de asaltar un banco, portaba una pistola de juguete y unas gafas de sol para ocultar sus rasgos

10 feb 2012 . Actualizado a las 06:05 h.

Sobre las 9 de la mañana de ayer, Pontevedra registró uno de los intentos de atraco más cutres y chuscos de su historia reciente. No caben otros calificativos para definir el robo que trató de consumar un individuo que se personó en la sucursal de Banesto de la urbanización Cidade de Pieda, en la avenida de Eduardo Pondal.

Ocultando su rostro, por decirlo de alguna manera, tras unas gafas de sol, el hombre exigió a las tres personas que se encontraban, en ese momento, en la entidad -un interventor y dos empleadas- que le entregasen todo el dinero.

A su, a todas luces, poca experiencia en esto de los asaltos, habría que sumar el hecho de que el ladrón ni siquiera contó con uno de los dispositivos de seguridad más extendidos en las sucursales bancarias: la apertura retardada de la caja fuerte.

Después de un tuya mía con los empleados -del estilo de «dadme el dinero», «no hay»-, estos, al parecer, le hicieron comprender que no tenía posibilidad alguna de acercarse a los billetes. Ante esta contrariedad, encogiéndose de hombros, el atracador se giró mientras decía algo así como: «Me marcho. ¿Me pueden abrir la puerta?».

La Policía Nacional ya ha abierto una investigación para localizar a este mal imitador de Johnny Clay -el protagonista de Atraco perfecto-. No en vano, pese a lo que pudiera parecer, lo ocurrido se encuadra en lo que el Código Penal define como un robo con intimidación en grado de tentativa.

El ladrón portaba una pistola de juguete y unas gafas de sol para ocultar sus rasgos