El primer partido del nuevo año coincide esta temporada con el inicio de la segunda vuelta, por lo que los granates se verán las caras con un rival al que ya se han enfrentado esta temporada. La derrota encajada por los de Milo Abelleira en el reducido campo de O Condús en la jornada inaugural sentó como un jarro de agua fría a un equipo confeccionado para luchar por retornar lo antes posible a Segunda B. Por su parte, el Dorneda dejaba claro que, pese a ser un recién ascendido, iba a pelear con uñas y dientes por mantenerse en la máxima categoría del fútbol gallego.
El paso de las jornadas ha confirmado que los de Carlos Brizzola son un equipo difícil de superar para cualquier rival. No en vano, en las diecinueve jornadas disputadas hasta la fecha, los de Oleiros solo han perdido seis encuentros, lo que les ha permitido sumar 25 puntos y asentarse en una más que cómoda 11ª posición. Una buena prueba de la buena temporada que está cuajando el Dorneda es que los de Brizzola son los únicos de los cuatro equipos ascendidos esta temporada desde Regional Preferente que se encuentran en una zonal tranquila, puesto que los otros tres (Betanzos, Lalín y Sanxenxo) ocupan los puestos de descenso.
Sin embargo, un análisis más profundo de los resultados del equipo oleirense desvela que su rendimiento fuera de casa dista mucho de la fortaleza que demuestra como local, donde ha sumado 17 de los 25 puntos sumados hasta el momento. De todos modos, los de Brizzola solo han perdido tres encuentros a domicilio, lo que deja claro que, si bien tiene muchos problemas para ganar fuera de su estadio, venderán cara su piel el próximo domingo.