Los granates Lorenzo y Adrián Pazó regresaron ayer a los entrenamientos que dirige Milo Abelleira. Ambos estuvieron durante los últimos días disputando en Madrid la denominada Copa de Regiones Uefa. De vuelta a casa, indicaron que la experiencia defendiendo los colores de la selección gallega fue «fantástica». Lamentaron la eliminación del combinado autonómico, pero, sin embargo, se quedan con el recuerdo y las experiencias vividas con los compañeros de viaje.
Adrián Pazó jugó los 90 minutos de los dos encuentros, ante Madrid y Asturias. «Lo pasamos francamente bien en la concentración», afirmó el defensa del Pontevedra. «Había muy buen rollo en el vestuario, y se hizo piña con jugadores a los que uno se va a enfrentar a lo largo de la liga». La selección gallega está compuesta de aficionados.
«Dimos la cara, pero fue una pena no haber pasado de fase», detalló Pazó. «En el segundo partido saltamos al césped y necesitábamos cinco goles para superar la eliminatoria, y quieras o no, eso desanima».
Por su parte, Lorenzo disputó uno de los dos partidos. La rotación en la meta entraba dentro de los planes del seleccionador autonómico, Milucho. «Dijo que cada portero jugaría un partido, aunque nos sabíamos quién jugaría el primero», destacó Lorenzo. Encajó un gol en el choque contra el Madrid en la prolongación. «Fue a la salida de un córner, y luego al ir a penaltis para desempatar, no paré ninguno», indicó. «Acostumbro a parar uno, pero en esta ocasión no pudo ser».
Lamentó no acceder a la segunda fase. «Fue una pena, pero lo pasamos bien», indicó el meta granate. Todos disfrutamos de la experiencia».