Los empresarios demandan poder instalar estufas, toldos y cortavientos
10 nov 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Los negocios hosteleros del centro de Pontevedra cojean. Y lo hacen con una de las principales patas de su negocio: las terrazas. El impulso que supuso para los locales del casco histórico su recuperación y la ampliación de espacios peatonales para instalar terrazas se ha ido debilitando a golpe de unas restricciones que solo se aplican en el centro de la ciudad. Ahora demandan una revisión que afecta a la instalación de toldos, que están prohibidos en la zona monumental. Sobre las estufas exteriores y cortavientos hay un vacío normativo.
«Non hai razón ningunha que impida falar destas cuestións cos representantes dun sector que tamén proporciona emprego e dinamiza a economía local», admite el teniente de alcalde, el socialista Antón Louro, que ayer se entrevistó con una delegación de Hostaleiros Asociados de Pontevedra (Hoaspo), una organización en la que se agrupan locales de la ciudad. El Ayuntamiento explicó ayer a La Voz que será necesario revisar la normativa actual. «O primeiro paso será reclamar informes técnicos dentro do Concello», explican fuentes municipales. «En todo caso, será necesario partir da premisa de conciliar os intereses do sector co dereito ao descanso dos veciños», puntualizó Antón Louro tras la reunión.
Porque el nivel de ruido máximo autorizado es otro de los asuntos sobre la mesa. Pontevedra aplica el nivel máximo de aislamiento que exige la Xunta, aunque la normativa autonómica permite flexibilidad en función del tipo de establecimientos, ya sean cafés, pubs o restaurantes. Los hosteleros dicen que aplicar la insonorización máxima encarece los proyectos de reforma para algunos establecimientos que no lo precisarían.
Sin embargo, el principal caballo de batalla para los locales del centro histórico pasa por la autorización para instalar toldos, aunque no de forma generalizada, sino regulando estrictamente «a súa composición e características para evitar prexuízos estéticos ou patrimoniais», explican desde el Concello. La combinación de toldos y estufas exteriores, además de la instalación de cortavientos, va encaminada a potenciar los espacios exteriores durante el invierno. La elevada demanda de los clientes de terrazas acogedoras tras la entrada en vigor de la ley antitabaco está detrás de la demanda de los empresarios, que además buscan que se clarifique la norma lo más posible.