La asamblea de ayer, que fue tranquila y muy participativa, tuvo también su anécdota. La presidenta del comité de empresa de Clesa, Lola Ramos, estaba de cumpleaños. La decepción tras la comunicación del ERE extintivo y las numerosas gestiones que realizó junto a sus compañeros en los últimos días elevaron la tensión hasta la asamblea. «Aunque este fue el peor cumpleaños que pasé en mi vida tanto yo, como el resto del comité, estamos satisfechos por el apoyo que esta tarde [por ayer] nos dio la asamblea», apuntó concluida la reunión.
Los 94 votos contrarios a firmar el ERE suponen un claro respaldo a la tesis del comité, ya que no hay que olvidar que 50 personas de la plantilla tendrían garantizado su puesto de trabajo y solo hubo 17 papeletas favorables a firmar el acuerdo de despidos. «Este fin de semana vamos a intentar descansar y a ver qué pasa el lunes. De momento, estamos contentos por la unidad y seguimos sin salirnos del guión de luchar por la igualdad de todos los puestos de trabajo». La esperanza de la plantilla es que se le dé la oportunidad de poder sentarse a negociar un plan alternativo al ERE extintivo que comprendería «cualquier opción».