Migajas del Plan Hidrológico

Alberto Castroverde

PONTEVEDRA

24 sep 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Es muy probable que casi todos los pontevedreses hayamos oído hablar decenas de veces -sino cientos- del Plan Hidrológico Nacional y sus implicaciones en Aragón, Valencia y Murcia. Es también muy probable que pocas veces se nos haya dicho que a Pontevedra le correspondieron dos migajas en este programa: el saneamiento del Louro (cuenca de O Porriño) y el abastecimiento de agua potable a Pontevedra y su ría.

Declarado de interés general para ser incluido en dicho plan, la nueva traída lleva dando vueltas por los senderos burocráticos desde los tiempos de Aznar. En los últimos años sufrió dos grandes rebajas: parte de las dotaciones previstas, como los depósitos de Verducido y Campañó, se cayeron del cartel. Después, Marín y Bueu, que habían participado en las reuniones previas, se echaron atrás. Tras las elecciones, Marín está reconsiderando su postura y Vilaboa medita una posible incorporación.

Y es que, en el fondo, los políticos se plantean aún el mismo problema que les llevó a rechazar un proyecto similar en tiempos del ex ministro Sancho Rof durante la era dorada de UCD. Agua de traída significa poner contadores, pagar el abastecimiento y las tasas de depuración. Tirar del pozo es más barato. Los alcaldes lo saben y por eso dudan. Esa fue la cuestión en los 80 y esa es la cuestión 30 años después.