El gobierno de Marín afronta la redacción de un presupuesto austero para el 2012 y que impida la prórroga de nuevo del vigente del 2009. La caída de los ingresos, los gastos corrientes y salarios y la devolución previsible al Estado de un millón de euros podrían llevar a las cuentas del Concello a una situación difícil. El concejal de Hacienda, el popular Manuel Santos Costa, explicó que, ante este panorama complicado «a lo mejor el Ayuntamiento se queda sin capacidad de inversión alguna y es probable que eso pase con todo esto, porque los números son los que son».
El gobierno local no contempla la subida de impuestos municipales -«no se pretende» sostuvo el edil- y espera poder compensar la escasez de ingresos con una «política de reducción» del gasto que Santos Costa advirtió que se aplicará a «muchas cosas».
El primer ejemplo estará en las fiestas de septiembre -patronales y de san Miguel-, que definió como «muy light». Las tijeras se aplicarán en «lo que podamos reducir y que no afecte al funcionamiento del Ayuntamiento porque los tiempos que vienen son malos».
El edil de Hacienda explicó que, por ahora, la situación del Concello no es mala. Hubo dinero para pagar 2,1 millones de euros en facturas del gobierno anterior. En dos meses prevé que el pleno apruebe un reconocimiento extrajudicial de crédito por otro medio millón de euros. También están pendientes de pago las facturas del mandato en curso. Aún así aún habrá dinero disponible para afrontar pagos.
Devolución
El problema se presenta para el próximo ejercicio. Pendiente de recibir una notificación más concreta del Ministerio de Economía y Hacienda, Santos Costas estima que Marín tendrá que devolver un millón de euros en el 2012 de los adelantos por parte del Gobierno central y que no se correspondieron después con ingresos. Es la misma situación que está afectando a todos los concellos de España y a las comunidades autónomas.
Además, el edil cree que la no presentación a tiempo ante el Estado de la liquidación del presupuesto del 2010 no causará problemas a los pagos porque «hay tesorería suficiente» mientras el Ministerio no libere las cantidades retenidas pendientes del trámite. «Como mucho en diez días está presentado», recalcó al precisar que el retraso se debió a problemas de intervención, que ya están en vías de solucionarse.