Los auditorios de Briz y Seixo, que costaron 900.000 euros, están inservibles
28 ago 2011 . Actualizado a las 06:00 h.El grave deterioro de los auditorios al aire libre de la Granja de Briz y de la Alameda de Seixo convierten a Marín en el principal y casi único Concello donde una obra del plan E está ya inservible, a apenas cuatro meses de su inauguración. A expensas de que las lluvias del invierno pongan a prueba la calidad de los saneamientos a los que la mayoría de los concellos destinaron cuantiosas sumas del plan E, el desolador aspecto de Briz y Seixo no tiene parangón en los alrededores de Pontevedra.
El anterior equipo de gobierno de Marín destinó casi un millón de euros a la obra de los auditorios al aire libre. Fue la apuesta personal del ex alcalde, el socialista Francisco Veiga, que quiso aplicar en su villa natal un programa innovador cuyo funcionamiento pudo comprobar en un viaje de intercambio cultural a Letonia. Las dos obras transformaron el aspecto de los espacios públicos elegidos y, al menos por varios meses, dotaron a este concello de una prestación de la que carecía: un lugar amplio al aire libre con espacio cómodo para el público y para los artistas.
Desde su inauguración a finales de abril el bipartito no se cansó de promocionar y publicitar estos espacios. En el caso de Briz, el auditorio se completaba con una iniciativa pionera, el Parque de los Sentidos, que revolucionó la filosofía de las zonas verdes en la villa y que goza hasta el día de hoy de un gran atractivo en una villa que no se destaca por zonas de esparcimiento.
Sin embargo, al menos en el caso de los auditorios, su utilidad se desvaneció este verano como un espejismo en el desierto. Tablas fuera de sitio, remates de pizarra sueltos por todas partes, huecos que se abren peligrosamente en el escenario y otros múltiples defectos impiden que se pueda tener siquiera un concierto con unas garantías mínimas de seguridad. Un visitante pensaría, solo con ver la obra, que lejos de tener cuatro meses, se hizo hace mucho más tiempo.
Informe pendiente
El deterioro constante del entarimado de madera obligó al Concello a vallarlo el pasado 18 de agosto en Seixo. La alcaldesa actual, la popular María Ramallo, ha encargado un informe de defectos a los técnicos municipales para forzar a la empresa a reponer los daños, ya que los auditorios están aún en garantía.
El ex alcalde Francisco Veiga se defiende de la responsabilidad por el pésimo estado de los auditorios marinenses. Para Veiga, en vez de señalarse al anterior gobierno, la responsabilidad está en el actual.
El anterior regidor señaló que, a finales del mandato del bipartito se detectaron deficiencias en el sistema de anclajes aplicado para los entarimados de madera. «Se le advirtió a la empresa de que el sistema de anclajes no era el adecuado y quedaron en solucionarlo», precisó el edil socialista. Para Veiga, el problema no estaba en la calidad de los materiales, ya que la madera era idéntica a la del parque de Letonia y allí, con una climatología más desfavorable, sí resistieron bien.
«Cuando nos fuimos quedaron de clavar tabla a tabla para que no se moviesen, pero el actual gobierno pasa de la obra, quizás porque no la hicieron ellos, y no la cuidan», sentenció.
La alcaldesa, la popular María Ramallo, tiene una visión completamente opuesta a la de su antecesor. En opinión de la regidora, el deterioro obedece a un problema de diseño, ya que el sistema de anclajes no funciona y también responsabilizó al bipartito por no ocuparse de que la obra quedara sin posibles defectos futuros antes de recepcionarla a finales de mayo. Ramallo dijo que por ahora es la empresa quien tiene la obligación de asumir las reparaciones, pero teme que en el futuro, cuando la garantía acabe, el mantenimiento de estos dos auditorios sea muy costoso para el Concello.
Por esta razón, la regidora manifestó sentirse «muy preocupada», pendiente de conocer las precisiones técnicas del informe encargado a los funcionarios del departamento municipal de Urbanismo.
Además, negó haberse desentendido del asunto, pero recalcó que mientras dure la garantía tiene las manos atadas para poder hacer reparaciones o cambios con personal municipal.
«Estoy preocupada porque cuando acabe la garantía el mantenimiento será muy costoso»
María Ramallo
«Briz no está bien cuidada y si el gobierno no está encima del tema, pasa lo que pasa»
Francisco Veiga