17 jul 2011 . Actualizado a las 06:00 h.
La riqueza natural de las Islas Atlánticas es una joya que merece ser preservada y protegida. El equilibrio entre la actividad económica que genera la pesca y la protección del espacio natural es complejo, pero merece la pena agotar todas las fórmulas posibles. Porque un paso en falso en uno u otro sentido puede tener consecuencias desastrosas. Pesca y medio ambiente están en peligro. Solo el equilibrio garantiza el futuro de ambos.