Los dulces de Pascua, entre la tradición y la crisis


1Un informe de la Confederación Española de Empresarios de Pastelería sobre las ventas de los dulces típicos de Semana Santa aseguraba que la tradición gana a la crisis y nadie se resiste a regalar una rosca a sus ahijados por Pascua. Sin embargo, los pasteleros y panaderos pontevedreses no están seguros de poder vencer el freno de las mermadas economías familiares. Los precios se mantienen desde hace dos o tres años y se vende menos cantidad. Luisa Rial, de la panadería Abelleira, lo tiene claro, «el que antes compraba una rosca de dos kilos, ahora se conforma con una de un kilo y no repite, y el que se llevaba tres para regalar y para casa, ahora se lleva dos». Esta bajada de ventas ya la ha comprobado este establecimiento el último Domingo de Ramos, «ese día vendimos mucho menos el año pasado».

2La rosca sigue siendo la reina de los postres de Pascua. El kilo oscila este año entre los 11 y los 16 euros, dependiendo del establecimiento (obrador o pastelería). Mientras que los huevos, las figuras y todo tipo de composiciones a base de chocolate siguen ganando terreno a la hora de cumplir con los más pequeños. Los modelados de chocolate pueden costar desde 20 hasta 90 euros, según el tamaño y las filigranas que lleven. Las casitas decoradas con animalitos ya son un clásico frente a las nuevas reproducciones de personajes de la tele, como Bob Esponja o Dora la exploradora. Y los temas futbolísticos también están en boga. En la confitería Capri, si se encarga con tiempo, modelan en chocolate cualquier figura o composición que uno puede imaginar. Los huevos de Pascua son otro clásico y los hay desde tres euros, los más diminutos, hasta 80 euros, los más grandes y con sofisticados envoltorios

Origen y leyenda

Dicen que fueron los italianos los inventores de las roscas de Pascua. Atribuyen a los pasteleros de Bolonia la invención de un pan leudado, cuya receta llevaba como base leche, huevos y harina. Tenía forma circular y se decoraba en su interior con huevos duros. Después, cada país fue creando su propia receta o agregando ingredientes y hoy la variedad es amplísima. En muchos lugares de España, como Cataluña, Valencia, Murcia o Aragón, se denominan monas y el significado o la simbología de este dulce es siempre la misma, el fin de la Cuaresma y de la abstinencia.

En cuanto al huevo de Pascua, cuentan que su origen es pagano. Durante el Imperio Romano, las personas los regalaban durante el equinoccio de primavera para desearse buena suerte. Después, los cristianos tomaron esta costumbre de obsequiar huevos también como símbolo de fecundidad, de vida y de resurrección. Durante un tiempo estuvo prohibido comer en Cuaresma no solo carne, sino también huevos, por eso el día de Pascua la gente procedía a bendecir grandes cantidades para tomarlos en familia y distribuirlos entre vecinos y amigos.

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