«Yo estoy muy peatonalizado»

maría conde PONTEVEDRA

PONTEVEDRA

Rafa Carballo hace honor al adjetivo del grupo musical que lidera, Debuxos Reanimados. El Niño Rafaelito (su alias artístico) destila humor sobre un escenario o sobre cualquier otro lugar que pise, así que una visita en su compañía por la ciudad siempre sonará divertida.

El cantante dice que lo primero que enseñaría de Pontevedra son sus ríos, el Lérez y el Gafos, y sus paseos. Y aprovecha para destacar aquí el papel de la asociación Vaipolorío en la recuperación de este último. «Es uno de los mejores premios Cidade de Pontevedra que han dado».

Del centro histórico, que también valora como «de los más bonitos de Galicia», se queda con las pequeñas calles del entorno del Campillo de Santa María. «Es un recuncho muy pequeño, con casitas que son como casi de cuento», explica. Y también con la plaza de Mugartegui, «que sobre todo en verano, por el día, es muy relajante».

Para tomar el aperitivo en la zona elige la emblemática taberna La Navarra, pero fuera de la Pontevedra monumental se decanta por el Cralem, en Javier Puig, de donde destaca «sus buenos pinchos y su amplia carta de vinos». «Voy siempre que puedo, sobre todo cuando visito a la familia», cuenta. Si hablamos de un restaurante para comer, opta por el Rianxo en la praza da Leña, «con buena comida casera» y si pensamos en un plan para la sobremesa, se vuelve a pasear por el entorno del Lérez, en concreto hasta el puente del ferrocarril. Y es que como dice, está «muy peatonalizado». No tiene carné de conducir y se maneja con una vespino para ir a su trabajo en Campelo. «Soy de los que defienden la peatonalización a muerte», sonríe.

Sus conciertos con Debuxos Reanimados, con los que lleva dieciséis años disfrutando de su «gran afición» y con los que ha grabado tres discos (el último Peter McGyver contra los despojos rojos) son ahora casi, asegura, su único contacto con la vida nocturna de la ciudad. «Estoy totalmente desconectado de la noche», ríe. Sugiere cenar de tapas, en el Barbol o en el Borona, y para tomarse una copa y escuchar buena música recomienda el pub La Cabaña. «Me parece un sitio agradable y con el mejor sonido de los pubs de Pontevedra, pero bueno, insisto en que ahora no salgo y cuando lo hago estoy como sin saber dónde meterme, ja, ja», dice. De sus últimas salidas recuerda también el Ufo, en la calle San Nicolás, «que tiene buena música», y el Pequeño Karma. Así que, después de lo que parece una noche tranquila, propone el Hotel Rías Bajas para descansar.