El plan de tráfico constata el caos de las líneas de bus que cruzan la ciudad

Serxio Barral Álvarez
Serxio Barral PONTEVEDRA/LA VOZ.

PONTEVEDRA

La percepción ciudadana es que Pontevedra carece de transporte público. No es cierto. Hay nada menos que quince líneas que circulan a diario por la ciudad -enlazando la ciudad con diversas localidades del entorno y parroquias del rural-, y hay nada menos que una veintena de paradas distribuidas por el casco urbano, incluyendo Monte Porreiro. El problema es que la red funciona de forma tan caótica que carece de funcionalidad.

Así lo sostiene el apartado dedicado al transporte público que ha realizado a modo de diagnóstico la empresa Petra en el marco del nuevo plan de tráfico para Pontevedra. El caos es tan grande que no existe información sobre los itinerarios y las paradas, la regularidad o el horario. Y eso que hay líneas con más de una veintena de expediciones al día. Las marquesinas carecen de información y ni siquiera la web de la estación de autobuses especifica los itinerarios o las paradas.

Las quince líneas que recorren la ciudad son concesiones de la Xunta de Galicia por lo que el Concello carece de control sobre las mismas, «lo que dificulta la planificación conjunta y unitaria del servicio de transporte público».

De ser posible una coordinación, sostiene el informe, «los servicios de transporte ya existentes en Pontevedra podrían cubrir una demanda urbana, tanto por extensión como por oferta». Y es que tomando como referencia un radio de 300 metros desde cada una de las paradas existentes y en uso, se cubriría un 87% del casco urbano, una cobertura de la que carecen ciudades como Madrid, Barcelona o Sevilla.

El estudio de Petra también analiza el uso de diversas paradas que podrían configurar un recorrido urbano: mercado de abastos, plaza de Galicia, edificio administrativo de la Campolongo, hospital, calle 12 de noviembre y estación de autobuses: a lo largo del día, se registra una media de 3.300 usuarios que suben al bus en esta paradas y unos 2.800 que bajan.

Las líneas a Marín y Monte Porreiro son las más utilizadas.