Los críticos piden la cabeza del secretario general, José Antonio García Lores, y quieren trasladar a la ciudad las facciones evidenciadas en el grupo parlamentario en Santiago
09 ene 2011 . Actualizado a las 02:00 h.Ni la reunión mantenida con el secretario provincial de Organización, Luis Piña, ha calmado sus ánimos. Habrá más tensión en el PSOE pontevedrés. Los críticos reclaman una cabeza.
Después de lograr marcar los tiempos de las primarias que apartaron a Teresa Casal de la carrera por la alcaldía, el sector crítico del PSOE local perdió la exigua unión que había conseguido articular para lograr reunir los avales que forzaron el proceso de elección interna. Pero precisamente esa atomización del sector crítico es lo que lo convierte en un enemigo incómodo.
Esta semana han marcado distancias con el candidato que auparon, Antón Louro. No son todos, pero sí algunos. Y estos quieren la cabeza del secretario general local, Jose Antonio García Lores. Mientras García Lores estaba enfrascado en las reuniones que esta semana, junto con el alcalde, Miguel Anxo Fernández Lores, y el líder de la oposición, Telmo Martín, para hacer un seguimiento de la situación del Pontevedra, las bases del partido se han movido. Ya no les vale la promesa el secretario general local de poner a disposición su cargo tras las elecciones municipales del 22 de mayo, piden su cabeza ya.
Y están trazando sus alianzas. Con el ruido de la división socialista tras el estallido que ha llevado a una división en el propio seno del grupo parlamentario socialista en Santiago, los críticos pontevedreses se han apresurado a lanzarse a las trincheras de Pachi Vázquez. «Estamos con Pachi y no con Louro», han dicho. Lo han puesto hasta por escrito.
A la trinchera
Un simple alineamiento con Vázquez hubiese ya revelado a las claras las fidelidades. Pero los críticos supeditan las suyas a una aposición simultánea a la figura de Antón Louro.
Se acerca la semana en la que se presentarán las listas y los críticos saben que no estarán representados. Con la batalla inicial perdida, juegan a medio plazo. Y el entorno de Pachi Vázquez asiste entre sonrisas al espectáculo, cuando no lo jalea directamente. La presentación de la lista que acompañará a Antón Louro viene precedida de una protesta preventiva. Pero habrá más y más sonoras.
El calendario de los socialistas vuelve a echar una mano a Rafael Louzán. Poco tiempo ha tenido esta semana, también atareado con el Pontevedra, Louzán continúa sacando provecho a los traspiés del PSOE. Y tiempo. Así ha tenido tiempo para atar cabos con algunas de las listas que más quebraderos de cabeza le suponían, las empañadas por la sombra del transfuguismo. «No caso de Gondomar non estaríamos diante dun caso de transfuguismo co novo texto na man», asegura Louzán, consciente de que se sacude un problema más. «O PSOE rachou por completo o pacto antitransfuguismo en Benidorm», recuerda el presidente provincial del PP, quien incide en que se quiebra un consenso vigente desde 1998. Y con ello se despeja el camino también en Mos. «Falaremos alí co partido e en cuestión de semanas tomaremos unha decisión. Eles terán a última palabra», asegura Louzán.
Sanxenxo preocupa en Madrid
La presentación de las listas de PSOE y PP coincidirán en el tiempo, aunque los populares no lo tengan todo atado. Pese a la prórroga que han supuesto los plazos dilatados de los socialistas para resolver algunos asuntos en la casa del Partido Popular, hay algunos enquistados.
Sanxenxo lo está. La presencia de Mariano Rajoy siguiendo la cabalgata de Reyes desde la plaza de España ha recordado el poder simbólico que tiene el municipio para el Partido Popular. El interés de la calle Génova por los problemas en el municipio donde veranea su líder es explícito. Y ya se sondean desde allí salidas a la encrucijada del PP en Sanxenxo.