Dos décadas para una licencia

Nino Soto SANXENXO/LA VOZ.

PONTEVEDRA

La gerencia de Urbanismo aborda el jueves el permiso de obra para construir un edificio de cuatro viviendas en la estructura de la calle Progreso de Sanxenxo

04 dic 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Fue el año de las olimpiadas de Barcelona, gobernada Felipe González y se celebró el 500 aniversario del descubrimiento de América. Ahora, 17 años más tarde y cuatro alcaldes después, la gerencia de Urbanismo de Sanxenxo se dispone a tramitar una licencia de obra para construir un edificio de cuatro viviendas.

Es una tramitación que trata de legalizar el esqueleto de obra ubicado en el 146 de la calle Progreso y que desde el año 1992 da la bienvenida a los visitantes que acuden al municipio turístico en coche desde la vía de alta capacidad o la autovía de O Salnés.

Era alcalde Nieto Barros cuando se concedió la autorización para acometer una vivienda unifamiliar. No obstante, los dueños del solar intentaron levantar un edificio que no se correspondía con las condiciones aprobadas en la licencia, situación que condujo a un vecino a denunciar.

Un año más tarde, en 1993, y con José Luis Rodríguez como regidor, la obra fue paralizada. El Concello alegó que el edificio incumplía la altura permitida en la licencia, y tampoco respetaba respetaba la distancia mínima con la propiedad colindante.

El esqueleto del inmueble quedó allí, inamovible, año tras año. Pasó el tiempo, fallecieron sus propietarios, y ahora los herederos reactivaron los intentos para finalizar los trabajos iniciados. El jueves, la gerencia de Urbanismo dará el visto bueno para la construcción de un edificio compuesto por bajo, dos alturas y un ático. Sin embargo, parte del esqueleto debe ser demolido al no poder exceder la edificación el 50% del tamaño de la parcela.

El terreno tiene una superficie de 366 metros cuadrados, por lo que la vivienda no puede ocupar más de 183 metros cuadrados, algo que sucede en la actualidad. El plan general modificó la edificabilidad de la parcela, y sus actuales propietarios están ahora dispuestos a ejecutar la obra.

«El edificio es hoy en día legalizable», precisó ayer José Luis Rodríguez.