La Diputación no solo cuestionó ayer la ampliación de Rande por no abordar antes la A-57 y la A-59, sino también por tener dudas en torno a que la solución adoptada llegue a funcionar. Louzán señaló que no está despejada la cuestión de cómo canalizar el tráfico por la entrada de Vigo -un tramo en que la autopista es «urbana»- y dijo que los actuales atascos podrían agravarse. Además, puso en duda las ventajas para O Morrazo de los carriles laterales.
Louzán indicó ayer que ya sospechaba que se podía tocar el precio del la AP-9 o el plazo de concesión porque Blanco estaba haciendo promesas sin aportar fondos de los presupuestos de Fomento. «Cando a limosna é moita ata o santo desconfía dela», aseguró.
El presidente de la Diputación dijo que Blanco solo intenta poner otra «primeira pedra» y señaló que estaba especializado en hacer anuncios. «Menos anuncios e máis realidades», exigió, eso sí, no sin aludir a la supuesta «altanería» del ministro y defender la posición de Hernández en la discusión de Abadín.