Los operarios sirven ración de asfalto en la calle de las tapas

Hugo Amoedo PONTEVEDRA/LA VOZ.

PONTEVEDRA

La rúa de Blanco Amor se encuentra parcialmente cerrada con motivo de las obras de pavimentación de la calzada

27 ago 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Si uno se acerca a la «calle de las tapas» puede pensar que le van a poner un aperitivo si se pide una caña. Pero no es el caso, porque la calle Eduardo Blanco Amor es conocida así por que en tan solo un centenar de metros hay más de doscientas tapas de alcantarillado. Solo en el cruce donde está situado el local de Amigos de Campolongo hay 45 conexiones con el subsuelo. Desde el miércoles está en obras de pavimentación de la calzada y el olor del piche llega a las calles aledañas. De momento el tráfico sigue abierto por Blanco Amor, y los coches conviven con el camión que va dejando los sedimentos, las apisonadoras y los operarios que vigilan que todo vaya bien. El tráfico rodado se cortará durante las próximas jornadas y las obras durarán hasta el sábado. La próxima semana el trabajo se centrará en la colocación de las tapas. Esta calle es problemática por varios aspectos. La gran cantidad de alcantarillas en la carretera es debido a que las aceras son muy estrechas. Ni un metro miden. Como explica Ricardo Pazos, jefe de obra, «los accesos son tantos porque esta zona necesita de muchos servicios. Si las aceras fuesen más anchas, estarían en ellas». El tema de las tapas es polémico porque hasta los últimos días las placas metálicas «estaban sueltas y hacían mucho ruido al pasar por encima los coches», asegura Fernando Viéitez, vecino de la zona. «Facía falta solucionar este sistema de tapas. Non é a primeira vez cunha tapa metálica saía voando ao pasar un coche. Esta obra é algo que os veciños viñamos reclamando dende hai tempo». Viéitez también recuerda que antes de las obras, «cando chovía, había inundacións na curva que se dirixe cara o cruce con Xoan XXIII». Otro vecino del barrio, sin embargo, cree que estas obras son un «parche». «Existe desde hace un par de décadas un proyecto de ensanche para abrir la calzada y hacer más grandes las aceras. Y los planes deberían estar para aplicarlos, ¿no es así?», se pregunta. «Hace falta algo mejor. Nosotros pagamos los mismos impuestos que los vecinos de la calle de abajo, y ellos tienen unas aceras de varios metros. Las nuestras son un peligro para los niños, los discapacitados y la gente que va hacia el centro comercial». Según este vecino, la aplicación del plan supondría también el derribo de varias casas que están en la zona. «Es lo que hay, pero no podemos seguir así. Esto que están haciendo es una chapuza», sentencia. Corte del tráfico Desde primera hora de la mañana de ayer, la policía local procedió a cortar el tráfico de bajada en Eduardo Blanco Amor, «porque entendemos que hai mellores saídas cara o centro da cidade», afirma Manuel Omil, portavoz del cuerpo. Omil recomienda que el acceso a la ciudad se haga a través del desvío de A Chamusca por el que se llega a Rosalía de Castro, cerca de la Casa do Mar. También afectan estas obras a los barrios de San Blas y la zona de Luis Braile. La policía sugiere su desvío por la calle de San Blas hacia la avenida de Vigo. El portavoz de la policía local también recordó que se instalarán pasos de cebra elevados para reducir la velocidad del tráfico en esa zona.