La Madama fue territorio gato

Hugo Amoedo redac@lavoz.es SANXENXO/LA VOZ.

PONTEVEDRA

19 ago 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Como Joe Rosenthal, con su histórica imagen, y Clint Eastwood en Banderas de nuestros padres, inmortalizaron la colocación de la bandera de barras y estrellas en la pequeña isla japonesa de Iwo Jima por parte del ejército estadounidense, en la playa de Silgar se produce desde hace diez años, la toma de la Madama por parte del cuerpo de élite portonovés. Durante un par de horas, ondea la enseña arlequinada de Portonovo en el minúsculo islote donde reina este símbolo de la relación de Sanxenxo con el mar. Resistencia local. Ante la muestra de vulnerabilidad, de imposibilidad de defensa del propio territorio, los lilainos han creado una pequeña milicia, que desde el año pasado, trata de proteger la soberanía sanxenxina sobre el peñón. A pesar de encontrarse resistencia, el ejército gato, más numeroso, y muy bien organizado, consiguió alzarse aquel año en la piedra, y colocar su insignia. Por segundo año consecutivo la incursión marítimo-terrestre sobre el emblemático islote se encontró con un ejército de defensa sanxenxino que no pudo hacer nada ante la superioridad del cuerpo portonovés. Contaban con apoyo marítimo. Experimentados soldados provistos de bañadores y gafas acuáticas obedecieron con ahínco la táctica prevista, fundamental en la conquista del islote. Pero también contaban de Silgar con el inestimable apoyo marino de un barco que enarbolaba la bandera que simbolizaba el poder del pueblo portonovés sobre la estatua. Toma estival, pacífica y festiva. La toma de la Madama por parte de los vecinos portonoveses es pacífica y «de buen rollo». Pero también festiva, porque en la playa de Baltar se pudo disfrutar desde el medio día, de una churrascada popular, atracciones hinchables y buena música, que hizo de la invasión, positivo hermanamiento entre parroquianos.