La Consellería de Medio Rural dio por extinguido el incendio del monte Sobareiro, en la parroquia marinense de Ardán, a las 22.30 horas del pasado jueves. El balance definitivo del departamento autonómico cifró en dieciocho las hectáreas calcinadas en la ladera del monte orientada al mar. El fuego comenzó a las 19.45 horas del pasado miércoles y mantuvo en jaque a los servicios de la lucha contra incendios de la Xunta, la Unidad Militar de Emergencias y los vecinos hasta que pudo controlarse sobre las 4.40 horas de la madrugada del jueves. El suceso de Ardán es el primer gran fuego forestal del año en la comarca.
La concejala de Medio Ambiente de Marín, la nacionalista Pilar Blanco, explicó que los rescoldos seguían ayer humeantes y que en la zona siguió trabajando un retén de guardia refrescando las cenizas.
La mayor parte de la superficie calcinada en el Sobareiro es monte comunal, aunque también se vieron afectadas propiedades privadas y las llamas llegaron a crear serios problemas para los núcleos de O Santo, A Teoira y A Cova, donde el fuego se quedó en algunos casos a cinco y diez metros de las viviendas.
Por su parte, fuentes de la investigación manifestaron ayer que todavía no se han producido detenciones por los fuegos de Ardán y Aguete. Sin embargo, la Policía investiga algunas pistas, como un pasamontañas que se encontró en el Sobareiro, los testimonios de varias personas que vieron a varios jóvenes escapar del monte y un vehículo sin placas de matrícula.
El suceso del monte Sobareiro fue provocado por una o más personas que prendieron fuego en cuatro focos distintos casi simultáneamente. A las pocas horas alguien prendió otro fuego en el monte de San Roque, en Cangas y entre las 3.30 y las 4 horas de la madrugada del jueves vecinos y la Policía Local de Marín lograron apagar otros cuatro conatos en el vial de playas en el entorno de Aguete. Estas coincidencias son las que hacen sospechar de que hubo una trama incendiaria en la comarca como causante de los fuegos.