Todos se empeñan en ligarse al futuro de la pastera para garantizarse buenos réditos en su cartera de inversión, pero la llegada de un ciclo bajista puede aguarles la fiesta
04 jul 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Ence cerró el viernes a 2,490 euros, un 0,055 por encima de la jornada anterior. Y con la recomendacion de «comprar». El valor sube después de que la compañía anunciase que tres importantes empresas pujan por construir la mayor planta de biomasa proyectada en España, con una inversión de cien millones de euros, que se irán para Huelva. Su conversión en compañía energética con una materia prima de la que Galicia es referente nacional va viento en popa.
En Pontevedra tienen un proyecto similar, aunque menos ambicioso. No aspiran a los 50 megavatios de potencia de la fábrica onubense sino a 10, que forman parte del cupo de los 80 megavatios que la Xunta -esta y la anterior- tiene previsto asignar para el período 2008-2012.
Así, en abstracto y con la que está cayendo en un país eminentemente de servicios, poco industrializado y con el ladrillo maltrecho, la noticia sería la bomba por la generación de empleo que supondría en la propia planta, así como por el asociado a las labores de cultivo, cosecha y transporte.
Pero, tratándose de Ence, la bomba es otra: No solo que el PP haya decidido recurrir una decisión de la Xunta que gobiernan sus correligionarios, sino que el propio presidente de esta Xunta asegure que él también hubiera recurrido la resolución de la Consellería de Industria que aprueba el anteproyecto para construir esa planta de biomasa en su complejo industrial de Pontevedra. Un lío, ¿no?
Un año está a la vuelta de la esquina y todos, incluido el PP, se empeñan en ligarse de nuevo al futuro de la pastera para garantizarse unos buenos réditos en su cartera de inversión de cara al período 2011-2015, a tres años del mítico 2018 (para los despistados, fecha en la que caduca la concesion del complejo industrial de Lourizán).
El PP intenta romper la estrategia que diseñó el BNG y a la que posteriormente se sumó el PSOE, cuya radicalización contra la pastera está directamente ligada a su entrada en el bipartito municipal.
Pero los nacionalistas, que en este tema siempre van un paso por delante, no se dejan sorprender y fichan para su próximo cartel electoral al abogado que dirigió el histórico proceso contra Ence por delito ecológico. ¿Quién mejor que Vicente García Legísima, conoce los puntos flacos de una empresa diana de los ecologistas de la APDR?
Pero como ocurre con la pasta de celulosa, el mercado de los votos también es cíclico y si llega uno bajista los inversores pueden ver cómo se les agua la fiesta, aunque hayan decidido vestirse para la ocasión de puro diseño gallego. Cuando tras lustros de promesas el elector no ve resultados, a veces, castiga.
A los políticos que gobiernan se les exigen resultados, soluciones... A los ecologistas, no. Y a la empresa, serán sus accionistas. Los que lo ven claro, son los directivos de la Federación de Asociaciones de Vecinos Teucro, que han optado por informarse de primera mano. Lo demás es incertidumbre y volatilidad.