04 jul 2010 . Actualizado a las 02:00 h.
Quien pensase que la solución a los atascos que padece la ciudad estaba en unos buses que circulasen por carriles rápidos y exclusivos estaba tan equivocado como los que creían que Argentina iba a vapulear a Alemania. No hay ni por dónde ponerlos ni demanda suficiente que los justifique, así que, al menos por ahora, a seguir como estábamos, es decir, en el atasco.