O Grove prevé completar en octubre el proyecto del centro de la pesca y la salazón
PONTEVEDRA
«O Grove vai dispoñer dun espazo único en Galicia». Las palabras son del concejal de Cultura e Patrimonio, Antón Mascato, y se refieren al Centro de Interpretación da Pesca e da Salga (Cipes), situado en Punta Moreiras. Las instalaciones se abrieron en el 2007, bajo el nombre de museo de la salazón, y sigue tomando forma gracias a las inyecciones económicas recibidas de la Xunta y del Estado.
El proyecto se gestó en torno a dos emplazamientos. La antigua nave de Muñiz, que es actualmente objeto de una ampliación, y la salazón de Goday, situada pocos metros al sur y que volverá a estar en obras en cuestión de semanas. Así que todavía tendrá que pasar un verano más hasta ver completado el proyecto, y Antón Mascato confía en que los trabajos no se demoren mucho más. «Para a Festa do Marisco -que se celebra a primeros de octubre- ten que estar todo rematado», indica rotundo. El edil nacionalista espera con ilusión ese momento, no en vano es este uno de los proyectos en los que ha puesto más empeño y más expectativas.
El Cipes es un gran escaparate de la tradición pesquera, marisquera, salazonera y conservera de la ría de Arousa. Allí se pueden ver artes de pesca tradicionales, una completa muestra de motores y hasta barcos. Es un espacio vivo y abierto a la incorporación de nuevos elementos expositivos. Las últimas adquisiciones son una colección de collares de conchas, que están ya en su correspondiente vitrina, y los documentos cedidos por las familias Areán y Escuredo, propietarias de las conserveras que hubo en Porto Meloxo.
Todo material es bienvenido para un espacio que pronto va a ser más mayor. Anexa a la sede central, se está reconstruyendo una de las naves de la antigua fábrica, datada en 1907, que se incorporará al recinto expositivo. La obra se ejecuta con cargo a una subvención otorgada por la Consellería de Pesca del bipartito, que ronda los 400.000 euros. En el terreno apareció mucha piedra, lo cual complicó los trabajos y es lo que está provocando el retraso en los plazos de ejecución, según explica el concejal.
En todo caso, los trabajos que allí se ejecutan, y se seguirán ejecutando durante el verano, son perfectamente compatibles con la actividad diaria del Cipes, que se podrá seguir visitando, de martes a domingo, en horario de mañana y tarde.
La alternativa a las neveras
Las obras que van a empezar en la salazón tampoco serán un impedimento para visitar estas instalaciones. Allí se han invertido 140.000 euros del Plan E1 y se van a emplear otros 120.000 euros del Plan E2. De lo hecho ya hay un resultado visible y permite conocer como eran las fábricas en las que se salaba el pescado hace un siglo. A falta de neveras y congeladores, la salazón era uno de los métodos de conservación más extendidos en las rías gallegas, y en O Grove en particular constituyó una importante industria y fuente de riqueza.
En Galicia quedan ya muy pocos testigos de aquella época. Las salazones ha sido reconvertidas para otros usos o simplemente han caído bajo la piqueta. La de Punta Moreiras permaneció oculta, enterrada bajo la maleza, hasta que a principios de la década, al amparo del Plan de Excelencia Turística y gracias a la colaboración de la comunidad de montes de San Vicente, se empezaron a desenterrar los restos.