Pasarón se quedará pequeño

La Voz X. R. C. / X. O. PONTEVEDRA/LA VOZ.

PONTEVEDRA

El Nuevo Pasarón ya necesita una ampliación. El estadio del Pontevedra se quedará pequeño esta tarde para albergar el primer partido de la segunda eliminatoria de la fase de ascenso ante el Alcorcón. El papel está prácticamente agotado (se han vendido más de 10.000 localidades) y las taquillas tan solo abrirán en el día de hoy para despachar el 5% preceptivo. El que reserva la ley de un modo obligatorio para el mismo día del partido. Y de las doce mil almas que esta tarde se concentrarán en el estadio, el 99,9% lo harán para mostrar el sentimiento granate. De Alcorcón apenas viajarán medio centenar de intrépidos alcorconeros. Las mejores expectativas madrileñas se han ido difuminando a medida que se acercaba el gran día.

Pontevedra, la ciudad, está entregada a su equipo. El granate ha inundado todas las vidas y todas las almas. Los mensajes de apoyo al club se han sucedido a lo largo de toda la semana y desde todos los estamentos -los políticos dando patadas al balón, los ancianos enfundándose la casaca granate, jóvenes y mayores compartiendo las mismas inquietudes- y muy pocos faltarán para el gran día. Tan solo los que se queden sin entrada. Porque el viernes ya se habían vendido 10.000 de las 12.000 localidades de las que consta el graderío, y a lo largo de la jornada de ayer se completó la faena con la venta de algunos centenares más. Esta mañana las taquillas abrirán desde las 10 de la mañana y hasta la hora del partido de un modo ininterrumpido para agotar el poco papel restante. Quizás no le sea necesario esperar al pitido inicial.

Si ante el Oviedo en Pasarón no cabía un alfiler, ante el Alcorcón no estaría demás una pantalla gigante en la Praza do Teucro como había sucedido el domingo pasado con motivo del partido de vuelta en el Tartiere.

Y si el feudo carbayón invitaba al miedo escénico, ese mismo argumento se duplicará para esta tarde en Pasarón. Después del heroico triunfo ante el Oviedo nadie duda en la familia del Pontevedra que toca regresar a Segunda A después de un largo lustro en el destierro del fútbol de bronce.

Inversamente proporcional

De un modo inversamente proporcional a la euforia granate, ha ido menguando la esperanza amarilla. El lunes, cuando se confirmó el horario del partido el Alcorcón intercambió con el Pontevedra medio millar de entradas, al día siguiente las mejores expectativas apuntaban hacia dos centenares de aficionados y al final serán 50 los que esta tarde convivan con 11.950 pontevedreses entregados a la causa del ascenso.

La goleada en las gradas está asegurada, pero el Alcorcón ya fue capaz de abstraerse al ambiente del Santiago Bernabéu. Aunque el Real Madrid no tenía a una ciudad detrás. El Pontevedra sí.