Pontevedra vive en granate, pendiente del primer partido de la segunda eliminatoria de la fase de ascenso a Segunda que se disputará el próximo domingo ante el equipo madrileño del Alcorcón. Por supuesto, los jugadores estarán arropados por su afición, en la que hay muchas mujeres apasionadas del club. Por ejemplo Erica Justo Muñiz, que además, es presidenta de la pena Mimá y directiva de la coordinadora de peñas. «Fundamos la peña un grupo de personas que íbamos siempre a Pasarón. Fue en marzo del 2007 y desde entonces, yo soy la presidenta, a pesar de que la directiva se renueva a los dos años». El nombre del colectivo, que forman 25 personas, viene «de que siempre decíamos ¡mi ma!, ¡mi ma!... y le quedó Mimá». Cree que este año el club conseguirá el tan ansiado ascenso. «De esta va, de esta va», repite con optimismo. Erica Justo nació en el seno de una familia de aficionados al Pontevedra. «Mi abuelo, mis tíos, mis padres, mi hermano... todos son socios del Pontevedra y por supuesto están en la peña». Como también su marido, Pablo Janeiro, y su hijo, Martín, que pronto cumplirá los 7 años. Como no podía ser menos, asistió al partido de vuelta de la primera eliminatoria en Oviedo, y a la alegría del triunfo se unió una cierta tristeza por los acontecimientos vividos con la afición carbayona. «Miedo, miedo, no llegué a pasar, pero fue un poco patético», comenta al recordarlo. Al que no llevó fue a su hijo, «porque visto lo que hicieron en el partido de Pasarón no me quise arriesgar, pero sí que ya acudió a otros partidos fuera, como a León o Zamora, entre otros». Pasado ese mal trago extra deportivo, ahora ya sueña con el partido del próximo domingo. Ayer mismo acudió a la sede del club para comprar una veintena de entradas para los peñistas.
Otra aficionada y veterana socia del Pontevedra es Amalia Borge Touriño, de 87 años, que confiesa que vio jugar ya al equipo de sus amores en el antiguo campo de A Eiriña, en la zona del actual colegio Las Calasancias. «Tenía un portalón en lo que es ahora la zona de la farmacia Martín, en la calle de Benito Corbal. Entonces iba con mi amiga Milucha y con su madre, que ya murió. No había gradas y tenemos cogido grandes mojaduras», comenta. Esta jubilada guarda centenares de recibos mensuales que atestiguan que es socia de Preferencia. De hecho, tiene el número 96, a pesar de que una temporada se dio de baja, para volverse a inscribir enseguida. «De aquella tenía el tres mil y pico, pero cada temporada va bajando algo». No se acuerda bien cuando se hizo socia por primera vez, pero dice que hará más de setenta años. «Desde que empezaron a jugar en Pasarón ya soy socia y ahora llevo unos años sin ir porque no estaba bien, pero sigo pagando religiosamente mi recibo». Añade que también era socia del segundo equipo, el Atlético Pontevedrés, «que tenía carné aparte». Ahora se recupera de una reciente operación de cadera y espera poder acudir al campo la temporada que viene, con el equipo ascendido y con el campo nuevo, que aún no conoce.
A su memoria intacta le vienen los nombres de jugadores emblemáticos del club granate: «Batalla, Calleja, Cholo, Rivada, Ferreiriño -que corría muchísimo-, Ceresuela, Quico, Español, Gato, José Jorge.....» Incluso tiene autógrafos de jugadores de diversas épocas en una pequeña libreta que todavía guarda, aunque algunas firmas son ilegibles. «Los reconocía por la calle y le pedía la firma». Abeledo, Bollitas, Enrique Ponte, Santoro, Floro...., muchos ya fallecidos. Comenta también que su padre, Pablo Borge Quijada, vendía las entradas para los partidos en la taquilla habilitada junto a la sede del club, que entonces estaba en el antiguo edificio de la Ferretería Varela, en Curros Enríquez.
A pesar de no acudir a los partidos, confiesa que los sigue por la radio y por la televisión. «Contra el Oviedo estábamos mi hermana y yo viendo el partido y dimos un salto de alegría cuando metieron el segundo gol», dice riendo. Por supuesto que volverá a seguir la nueva eliminario que comienza este domingo, aunque sea desde casa, con los mejores deseos para el equipo granate. Desde la perspectiva que le da su edad y lo mucho vivido en todos los ámbitos, confía en que el equipo de Pablo Alfaro alcance ahora el tan ansiado ascenso pero muestra un optimismo moderado: «¡A ver si va de esta!». Esperemos que sea así.