El dúo gallego Lovely Luna, integrado por Xoel López y Félix Arias, acompañados de un cuarteto de notables instrumentistas, han actuado en el Centro Social Caixanova, última etapa de la gira de presentación de su tercer trabajo discográfico titulado Chang y Eng. Tras sus espaciados productos de grabación realizados en el año 2000 con Lovely Luna (cantado en inglés) que dio nombre artístico al dúo y en el 2004 con Las cosas que nadie debe ver (éste ya íntegramente en español), a finales de 2009 sacaron al mercado el disco motivo de su reciente recital y la correspondiente gira promocional con la cual, entre otras ciudades, visitaron Madrid, Lleida, Segovia, Vigo y Pontevedra.
Chang y Eng contiene diez canciones formadas por temas de cierta similitud y estilo que, bien podríamos decir, pertenecen a un mismo género musical. Un estilo propio donde la importancia de estas composiciones radica en sus letras, apoyadas en un minimalista contenido instrumental, de interesante calidad; por ello, la voz y la transmisión de su contenido narrativo están prácticamente al desnudo. El ropaje instrumental es el imprescindible para el apoyo del mensaje.
El álbum está producido por Juan de Dios, uno de los componentes del sexteto, y fue interpretado en su totalidad aunque en distinto orden del que aparecen en el disco, alternados estos diez temas con otros que se han hecho populares grabados con anterioridad, hasta un total de 16 canciones, incrementadas con cuatro más ofrecidas fuera de programa, para completar 91 minutos ininterrumpidos en el escenario, incluidas sus intervenciones habladas para dar referencias de las letras y las circunstancias en que tales composiciones fueron creadas. El recital estaba incluido dentro del ciclo Novaxove programado por la entidad, por ello esta pensado para un determinado público que disfrutó y aplaudió constantemente todas las intervenciones. Este público joven vibró con la intervención y el estilo de Lovely Luna, fieles a una línea discursiva desde su constitución, ofreciendo creaciones basadas en el folk de cantautor, recayendo el protagonismo sobre las letras que cuentan historias con sencillez, destacando sobre la ornamentación instrumental.
Ello no quita la aceptable técnica del punteo guitarrista por parte de los cabezas visibles de la agrupación que, también, hicieron gala de voces agradables, cantando en solos y dúos. Muy bien la aportación de la flautista con sonidos dobles y con efectos especiales, amén de destacadas intervenciones de virtuosismo, perfilando y embelleciendo la parte cantable de los temas. Pese a su sobriedad, buen nivel interpretativo de Juan de Dios en los teclados, dando color y apoyatura armónica e incluso haciendo voces con los solistas, a modo de coro. El batería y el bajo, aunque a un nivel más modesto, cumplieron con su labor de apoyo rítmico, a la vez que dieron cuerpo al conjunto sonoro. La nota un tanto discordante estuvo en el alto volumen de la amplificación, sobre todo el bajo, como nos tienen acostumbrados en este tipo de música. Elementales juegos de luz, abundando en el tono tenue.
El sexteto estaba integrado, además de por Xoel López y Félix Arias, guitarras clásica amplificada y acústica, autores de los temas expuestos, y voces solistas; secundados por María Toro, flauta; Juan de Dios Martín, teclados y coro; Alberto Villarroya, bajo y Fernando Lamas, batería. El recital se inició con la canción que da título al disco, Chang y Eng, a la que siguió Luna adorable, ambas interpretadas por el sexteto, luego la formación fue variando. Tras Yo ya te conozco (del disco anterior), continuaron con la canción Llegó una carta y otras dos más del disco presentado: Borrascón y El tercer día de abril, y así hasta completar las 20 canciones que integraron el recital, incluidas las cuatro propinas. Insistimos: Música para determinado público, donde en la sencillez radicó la importancia del mismo, haciendo amena la velada musical.