El caos de tráfico de la tarde del pasado lunes se prolongó ayer a primera hora de la mañana. Las colas para acceder a la ciudad recorrían Eduardo Pondal, Estación y la avenida de Vigo hasta O Pino. En el centro, también se notaban los problemas, aunque en menor medida que el día anterior, tras el despliegue realizado por la Policía Local. La situación también incidió sobre el tráfico de entrada por Loureiro Crespo y llevó a muchos conductores a elegir Conde de Bugallal para entrar a la ciudad en vez de hacerlo por avenida de Vigo y Eduardo Pondal.
No solo los conductores particulares se vieron afectados por el atasco. Decenas de autobuses que, a esa horas, se dirigían a la terminal por la calle Estación tuvieron que soportar también las retenciones. Tanto ayer como el lunes, los problemas afectaron asimismo a buses escolares.
Mientras, en las vías, desde la estación de tren hasta la Pasarela, los trenes pitaban varias veces a fin de advertir de su presencia y entraban en el túnel a velocidad muy reducida. La base del muro inestable aparecía ya repleta de hormigón tras la inyección suministrada a toda prisa.
Arriba, en la calle, una vez pasada la hora punta de la mañana, entró en servicio el desdoblamiento provisional de 12 de Novembro, habilitado aprovechando el carril de estacionamiento. De esta forma, pudo reabrirse la calle al tráfico para los vehículos que circulan en sentido Eduardo Pondal-Loureiro Crespo.
Tráfico cruzado
Todo este tráfico se tuvo que desviar hasta ese momento por Uxío Novoneyra y Joaquín Costa para salir de nuevo a la Pasarela antes de llegar a Loureiro Crespo. Este rodeo obligaba a cruzar los dos sentidos del tráfico en la Pasarela con el añadido del corte del puente sobre las vías en Joaquín Costa, que cerraba el acceso a la calle de A estrada y a Pedra do Lagarto.
Entre el vecindario había una cierta desconfianza tras los reiterados incidentes y temor al corte de Loureiro Crespo. Hasta el momento, el Concello se ha negado a autorizar este corte, mientras no se construyan los puentes de Valdecorvos y el de los Juzgados.
En el Concello tampoco las tienen todas consigo tras lo sucedido y es evidente que hay un problema de confianza, como pone de manifiesto la negativa a cerrar en A Seca. «Só faltaba que cortaran a rúa de A Seca e despois haxa outra incidencia deste tipo e nos quede toda a cidade parada», comentó un responsable municipal. Hasta el 2012 no se completará la obra del AVE. Así que falta al menos año y medio de obras. Pero ya hay quien tiene ya el corazón en un puño, tanto en la calle como en el Concello.