Los plazos se le han echado encima al gobierno de Marín y hoy la corporación se verá obligada a celebrar un pleno para salvar, in extremis, el PXOM. La comisión informativa se reúne a primera hora de la mañana, en una sesión que se prevé tensa y larga, para continuar con el pleno extraordinario a las 20 horas. La reforma de la Lei do Solo (Louga) entra en vigor mañana y afectará de lleno a los planeamientos que, como sería el caso de Marín sin el pleno de esta noche, no estén aprobados provisionalmente. Esto es lo que quiere evitar ahora el Concello porque si la Louga afectase al plan lo abocaría al fracaso. La convocatoria está marcada por las prisas, en el que se puede calificar como el pleno más importante de los últimos treinta años. Será la última vez que el documento pase por el máximo órgano de gobierno del Concello y le corresponderá después a la Xunta y a Costas revisarlo y ordenar los últimos ajustes antes a su entrada en vigor. Dictamen y dudas La causa de las prisas está en un error de bulto en la tramitación, cometido por el Concello tras meses de parálisis, y que impidió que la aprobación provisional fuese antes. A principios de año, en una comisión, se dieron cuenta de la necesidad legal de elaborar la memoria ambiental del plan y enviarla a la Xunta para su informe. Esto provocó un retraso mientras se perfilaba esta memoria y otro más al remitirlo a la Administración autonómica para su informe. La Consellería de Medio Ambiente dio luz verde a la memoria del PXOM la semana pasada, antes del plazo máximo legal para evitar el colapso del plan. El gobierno local -PSOE y BNG- lo supo el pasado jueves, aunque la ocultó al público y a los demás concejales de la oposición -PP y Mar-In-. El documento entró en el Concello el viernes y durante el fin de semana se sucedieron las reuniones y consultas del gobierno y los técnicos para rematar los informes municipales preceptivos y obligatorios previos al dictamen del PXOM para su pase por el pleno. Aún así el nerviosismo entre los ediles del gobierno era evidente durante el fin de semana y ayer por la mañana algunos admitieron que no sabían sí estaría todo listo. Todos dan por hecho que si el plan no pasa por el pleno hoy, el PXOM fracasará. Por su parte, las portavoces de la oposición, la popular María Ramallo, y la independiente Isabel Martínez Epifanio, invitaron ayer a los vecinos a acudir a la sesión plenaria. La oposición criticó el secretismo con el que el gobierno local ha llevado el asunto desde el pasado jueves hasta ayer por la tarde. Quejas Ramallo anunció que el PP votará a favor, aunque el plan no le gusta del todo. La líder popular reprochó la «falta de sensatez y desprecio con los grupos de la oposición» ante la actitud del gobierno con ellos. Recordó que en cuatro días no se les llamó ni comunicó nada de lo que estaba pasando hasta ayer por la tarde. Epifanio explicó que su grupo decidiría ayer por la noche qué iba a votar, porque seguía sin convencerse de que hubiese un «trato igualitario» con todos los vecinos en el PXOM al no respondérsele sus dudas. El alcalde, el socialista Francisco Veiga, admitió que el pleno se convoca con prisas: «Nos hubiera gustado actuar de otro modo, pero las premuras y la imposibilidad física para elaborar los informes no lo permitieron». El regidor concluyó pidiendo la «colaboración necesaria» de Xunta y Costas para aprobar un plan de urbanismo que, insistió, «está consensuado».