Con el viento financiero en contra, las empresas deben remar hacia la internacionalización de su producción para capear el temporal. Al menos así lo cree la Consellería de Economía e Industria, que ayer presentó en Pontevedra el Plan Re-Forza a través del que invertirá 18 millones de euros en potenciar el mercado exterior de las firmas gallegas. Entre ellas, el Consello Regulador de Rías Baixas recibirá una partida presupuestaria, todavía sin confirmar, para abrirse mercado en países emergentes como Brasil e India pero sobre todo para competir en países fuertes como Australia, donde pretenden desembarcar en breve. «Es un mercado complicado, ya que también son productores de vino», señaló Ramón Huidobro, secretario general del Consello Regulador. Y es que diez bodegas -Rías Baixas tiene 192 adscritas- de la Denominación de Origen ya han metido el pie en este complicado escenario en el que buscan consolidar su posición. El conselleiro de Industria, Javier Guerra, tomó como ejemplo a las 76 bodegas que en el 2009 importaron más de cuatro millones de litros en 52 países para explicar que «tenemos que hacer que el producto sea demandado en destino». Con la conquista de Australia llegará la de India, Brasil y la consolidación en EE.UU. y China. Este último país tiene «un retorno lento», según Huidobro, que indicó que actualmente participan en la feria Food&Hotel de Shanghái, pero «este convenio hará posible nuevas actividades. Nos dirigiremos no solo al prescriptor como hasta ahora sino también a la prensa especializada y a las asociaciones de importadores. Hemos diversificado los centros de trabajo». En el último año, Rías Baixas exportó el 22% de la producción total que se comercializa en los principales países europeos y en mercados americanos y asiáticos. Guerra señaló en el pazo de Mugartegui que la Xunta, a través del Igape, invertirá en la internacionalización de las empresas un 60% más que el gobierno del bipartito durante toda la legislatura. El auge de la exportación Al margen del presupuesto que se reparta en los próximos años, hasta diciembre se prevé una inversión de 18 millones euros a través de once programas a los que podrán acogerse todas las empresas gallegas que tengan capacidad de competir de forma individual o mediante alianzas como ocurre cuando lo hacen bajo las siglas de un clúster o una DO. Los programas del plan atañen a los seminarios de internacionalización, la participación en eventos internacionales, las misiones comerciales inversas o tecnológicas, la capacidad de crear una imagen de marca, la prospección internacional y la búsqueda de nuevos mercados, la implantación promocional conjunta en el exterior (Primex) y la contratación de gestores de exportación. Como salvavidas en tiempos de crisis, Javier Guerra animó a exportar, pero no solo en esta coyuntura. El conselleiro de Industria se despidió de Pontevedra recordando su etapa en la iniciativa privada y animando a competir en los mercados más fuertes.