En plena Semana de Pasión, el gobierno de O Grove se enfrenta a la mayor crisis desde que las elecciones municipales del año 2007 configuraran un complejo cuatripartito. Tras varios amagos, ayer fue la definitiva. Esquerda Unida de O Grove celebraba a mediodía una asamblea en la que tomaba la decisión de abandonar el pacto.
Fueron dos horas y media de un «debate intenso», como reconocía uno de sus militantes, después de las cuales se tomó una determinación que ya se venía masticando desde hacía tiempo. Su concejal, Xan Lamelas, renunciará a ser miembro del gobierno y pasará a la oposición. En consecuencia, el cuatripartito se convertirá en un tripartito conformado por PSOE, BNG y Partido Galeguista, tres formaciones que suman ocho concejales, una cifra que no basta para mantener una mayoría para la que se precisan nueve actas.
Entre las posibilidades que se barajaron en la asamblea figuró la de que Xan Lamelas renunciase a su puesto como concejal y fuese sustituido por otra persona de la lista de EU. No obstante, finalmente se acordó que continuase, al menos por el momento, y que presentase su «dimisión irrevocable» como miembro del gobierno grovense.
Tras esta decisión se esconde un profundo malestar con los socios del cuatripartito, y en especial con el alcalde socialista, José Antonio Cacabelos. «Non se cumpriu co pacto de goberno de hai tres anos», decían ayer desde las filas de Esquerda Unida, donde hablaban incluso de la marginación de su edil.
El grupo había dado ya varios toques de atención al gobierno local con el objetivo de reconducir el pacto. Pero la cuerda ha acabado por romperse y, como reconocían ayer desde el seno de la formación esquerdista, será realmente complicado que EU pueda dar marcha atrás en esa decisión.
Hace ya muchos meses que se había prometido a Xan Lamelas contratar a personal de confianza con el que poder reforzar el trabajo de sus áreas. Sin embargo, ha pasado el tiempo y ese compromiso no se ha cumplido. El gobierno local decidió aparcar esta cuestión por dos razones. Por un lado, porque no consideraban que la labor de Xan Lamelas en la gestión municipal justificase ese personal de apoyo. Por otro, porque temían que la medida tuviese un coste político, teniendo en cuenta, sobre todo, el contexto global de crisis económica.
Esquerda Unida argumentaba su petición en el hecho de que era el único grupo del cuatripartito que no disponía de una concejalía liberada. Sí cobran por su trabajo el alcalde, José Antonio Cacabelos (PSOE), el teniente de alcalde, Carlos Álvarez Besada (BNG) y Fredi Bea (Partido Galeguista). Desde que se fraguó el pacto de gobierno, Esquerda Unida reclamó que se subsanase este agravio comparativo contratando a una persona asignada a las concejalías que dirigía hasta ayer Xan Lamelas, que son Formación e Emprego, Persoal y Xuventude.
La última advertencia de EU se produjo el pasado mes de noviembre y propició una nueva reunión de la coalición en la que se acordó saldar esta deuda con Lamelas. Una vez más, fue agua de borrajas. Al margen de esta cuestión, tampoco satisfacen en EU los logros del cuatripartito.
EU tenía previsto profundizar hoy en rueda de prensa en los motivos que le han llevado a abandonar el pacto de gobierno. Por su parte, los otros tres socios tendrán que reorganizarse en los próximos días tras la marcha de Lamelas para gobernar en minoría porque, por el momento, una moción de censura parece muy poco probable.