Gastronomía con historia

Elena Larriba redac.pontevedra@lavoz.es

PONTEVEDRA

24 mar 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

La cocina del conde de Maceda y del barón de Casa Goda, en Pontevedra. La de la condesa de Pardo Bazán, en Cambados. Y los menús de Monte do Boi, en Baiona, y del Baixo Miño, en Tui. Los cuatro paradores de turismo de la provincia, como el resto de establecimientos de la red nacional, permiten viajar en el tiempo a través de los fogones. Se trata de una novedosa propuesta gastronómica que mezcla cocina e historia y que ha sido bautizada con el nombre de El Arte Breve de Cocina. La cadena pública hotelera celebra con esta iniciativa su centenario y ayer ofreció una degustación gratuita para presentar simultáneamente los diferentes menús diseñados para cada uno de los 93 paradores repartidos por toda España, entre ellos la Casa del Barón de Pontevedra. A Lareira do Pazo. Para la composición de cada menú se ha tenido en cuenta la historia de los edificios en que se ubican los paradores (castillos, pazos, monasterios), los platos más emblemáticos de cada zona, los hechos o personajes históricos cuya influencia se ha dejado sentir en la cocina, así como los productos autóctonos, según explicó ayer en Radio Voz, Rosa Díaz, técnica de restauración de la red de paradores. El menú diseñado para la Casa del Barón de Pontevedra lleva por título A Lareira do Pazo, en alusión a la antigua cocina de piedra que conserva en uno de sus salones. La degustación ofrecida ayer comenzó con unos Entremeses Conde de Maceda, compuestos por un caldo gallego, empanada gramada de maíz y trigo con lomo de matanza y unas croquetas de centolla. A continuación, se sirvieron Antollos do Barón de Casa Goda: cazuela de berberechos de Campelo y mejillones de la Ría de Arousa al vapor con vino de Ribeiro. Y como plato fuerte, el Pote da Lareira, consistente en una carne o caldeiro con patatas de Xinzo y grelos. Un postre de pudin de bica de centeno, cerró la degustación.

Cada bocado rememora la historia de la Casa del Barón, pazo renacentista del siglo XVI, que fue antigua residencia de los Condes de Maceda. De la primera familia propietaria, se transmitió al marqués de Figueroa y de la Atalaya, y a su muerte el edificio decayó. Fue sede masónica, sus deshabitados salones sirvieron como depósito de sal y más tarde acogieron la Escuela Graduada Álvarez Limeses. Eduardo de Vera y Navarro, Barón de Casa Goda, devolvería al edificio su carácter palaciego y hoy conserva el nombre de este último propietario. Se inauguró como parador en 1955 y sufrió varias remodelaciones, la última en el 2002, en la que se invirtieron 2,3 millones de euros tanto para mejorar tanto las zonas comunes como la totalidad de las habitaciones.

El Parador de Cambados titula su menú A Cociña da Condesa de Bazán, por algo el pazo que ocupa fue casa de los ancestros de la escritora gallega. Está compuesto por Bocados Mariñeiros de mejillón a la brasa con chicharrones, chipirones en salsa de ajos tostados y espeto de pulpo encebollado, además de cazuela de bacalao con verduras, guiso de gallo con cebollas tiernas y romero de campo. Si nos desplazamos hasta Baiona, en el Parador Conde de Gondomar, se puede disfrutar de la historia culinaria de la Villa Real expresado en bocados de zamburiñas al horno con vinagreta de cebollino fresco, patatas guisadas en crema con tropezones de pulpo salteado o guisote franciscano con pescaditos del mar de la Cíes. El Parador de Tui, ofrece la cocina la cocina tradicional del Baixo Miño a base de lamprea ahumada con aliño de miel y limón, cachelo del cocido con repollo salteado y caldo de grelos o bacalao Gomes con patata dorada y huevo roto. Y la propuesta del Hostal de los Reyes Católicos de Santiago, como no podía ser de otra forma, invita a disfrutar de la gastronomía de la ruta Xacobea.

Los menús de Arte Breve de Cocina estarán disponibles en los restaurantes de los 93 paradores de España hasta finales del 2010 y esta fusión de historia y gastronomía se podrá degustar a un precio que oscila entre los 27 y los 29,50 euros. Para el que esté dispuesto a viajar fuera de Galicia esta ruta culinaria le llevará a saborear otros bocados, como La Mesa Pasiega en el Parador de Santillana, El Legado Gastronómico de Ziryab, en el de Córdoba, o El Reino Nazarí Culinario, en Granada.