Xunta y Concello discrepan sobre el permiso para el área de buses de Caldas

PONTEVEDRA

04 mar 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

El equipo de gobierno de Caldas afirmó el pasado 12 de febrero durante la presentación del plan de movilidad de la Policía Local que la puesta en funcionamiento del área de estacionamiento de autobuses de la calle José Salgado estaba condicionada al permiso de la Xunta.

Sin embargo, la Consellería de Medio Ambiente, departamento del que depende la Dirección Xeral de Mobilidade, indicó ayer que la entrada en servicio de ese equipamiento ya cuenta con el visto bueno autonómico. Por tanto, si todavía no funciona es por una decisión exclusivamente municipal. Medio Ambiente no precisó la fecha del permiso de apertura del área de estacionamiento de autocares, pero apuntó que no es reciente. La obra lleva acabada más de un año.

La inactividad de esta infraestructura financiada por la anterior Xunta con 180.000 euros afecta también a la ubicación definitiva de la parada de los taxistas, emplazada de forma provisional en la calle Real desde que se iniciaron las obras de reforma de la calle Palmeiras, su sitio de siempre.

El alcalde de la localidad, el socialista Juan Manuel Rey, se había reunido con los autopatronos el 11 de febrero para abordar el cambio de la parada y otras cuestiones relativas al reglamento que quiere aprobar el Ayuntamiento para organizar este «conflictivo» sector. La propuesta de ubicación sugerida por los taxistas fue trasladada un día después al resto de grupos políticos de la corporación en una junta de portavoces.

Dos paradas

Desde entonces nada se sabe de la decisión que adoptará el Concello. La propuesta de los taxistas establece dos paradas: una en el inicio de la calle José Salgado (donde para La Estrandense) y otra en la calle Dolores Mosquera, enfrente del colegio La Encarnación. En la actualidad en Caldas hay catorce licencias de taxi y la idea es que se repartan (siete y siete) entre las dos ubicaciones.

La señalización de esas paradas sigue pendiente y afecta a dos líneas de autobuses, Monbus y La Estradense. Una vez que entre en funcionamiento el área de estacionamiento de autobuses desaparecerán las tres paradas actuales, ubicadas en los Magnolios (entrada al paseo de Román López), Dolores Mosquera y Juan Fuentes Echeverría.

La ubicación de las paradas de los taxis tiene que estar decidida antes de que se apruebe el reglamento de funcionamiento. Una de las cuestiones que determinará es cómo se hará la salida y qué taxistas se colocarán en cada una de las dos paradas, si es que prospera la propuesta del sector. Una opción es que lo decida el Concello y otra que los propios autopatronos establezcan un sistema de rotaciones. El objetivo municipal es poner orden en un sector criticado por los vecinos. Una pelea en la calle entre dos taxistas ocurrida el pasado octubre motivó un expediente sancionador que se saldó con una suspensión de trabajo de tres días para ambos.