La concejalía de Medio Ambiente Natural restaura el paisaje autóctono del tramo alto del río a su paso por Cerponzóns, destruido por los incendios del 2006
17 feb 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Como muchos montes de Galicia, determinadas plantaciones forestales y la construcción de pistas en el monte de Cerponzóns redujo el bosque de ribera del río Rons a una simple fila de árboles. En la oleada de incendios del 2006 ardió todo. Y después del devastador fuego, el entorno de esta cuenca fluvial experimentó una regeneración masiva de especies invasoras que crecieron de tal forma que el río quedó totalmente escondido y su vegetación autóctona desapareció.
Restaurar ese paisaje autóctono del tramo alto del Rons e involucrar a los estudiantes pontevedreses en la conservación ambiental es el objetivo del ambicioso proyecto que tiene en marcha la concejalía de Medio Ambiente Natural, dirigida por Celia Alonso.
Un estudio previo identificó ese tramo del Rons como prioritario para su restauración. Son 500 metros de cauce, situados en el entorno del área recreativa de Chan do Monte, en el monte comunal de Cerponzóns, aproximadamente medio kilómetro más abajo de la presa de O Pontillón de Castro.
Como trabajo previo, en el último mes ya se han eliminado grandes cantidades de especies invasoras (acacias, xestas y eucaliptos) en una banda de 50 metros de ancho a ambas orillas del río. Y ahora toca replantar especies autóctonas de ribera: ameneiros, freixos, bidueiros, avelairas y carballos. Con esta actuación mejorará su valor como hábitat y como corredor biológico, además de crearse a largo plazo una especie de cortafuegos verde que en adelante aumentará la resistencia del monte frente al fuego.
Esta replantación se llevará a cabo entre el 19 de febrero y el 3 de marzo, con la participación de más de doscientos alumnos de Educación Secundaria de los institutos Xunqueira I, Xunqueira II, Luís Seoane y Príncipe Felipe.
La concejala de Medio Ambiente Natural, Celia Alonso Caramés, y el técnico de la empresa Integra Futuros Sostibles, David Brown, explicaron ayer esta actuación, en la que los estudiantes, además de hacer diferentes actividades educativas sobre el río, sobre su importancia como hábitat y como corredor ecológico, van a echar una mano en la recuperación de un tramo que fue muy castigado por los incendios del 2006 y que tres años y medio después aún está seriamente degradado.
Diversos estudios demuestran que la conservación de una banda ancha de bosque de ribera tiene muchos beneficios en la vida del monte. Y el tipo de bosque que se pretende restaurar está reconocido como Hábitat de Interés Comunitario por la Unión Europea.