Tras la decisión de Costas de levantar «de palabra» la paralización del puente de As Correntes, la gran cuestión ahora es cuándo se se construirá el nuevo paso sobre la ría que, en principio, tenía que estar rematado en diciembre de este año. Ayer, el gobierno local no tenía despejada la duda: de momento no hay nueva fecha para rematar la obra.
El concejal de Infrestruturas, César Mosquera, ha dado ya instrucciones a Sercoysa, la empresa adjudicataria del proyecto y obra, para que reorganice la actividad suspendida el pasado año. Ayer, sin embargo, aún no había llegado el escrito de Madrid con el plácet definitivo.
Aunque los técnicos creen posible recuperar gran parte del tiempo perdido, en el gobierno local no hay seguridad de que, después de trece meses prácticamente en blanco, el puente pueda estar listo siquiera para mayo del 2011, fecha prevista para las próximas elecciones locales.
En abril del pasado año, una vez cerrados los dos carriles de Beiramar, se anunció que la interrupción del tráfico se prolongaría durante 20 meses. Si este calendario se mantuviese tal cual, las obras se prolongarían ahora hasta septiembre del 2011.
Sin embargo, este plazo puede verse recortado de forma sustancial por el adelanto del montaje de algunas de las estructuras del proyecto ganador, que incluye un doble arco metálico para el sostén del futuro viaducto.
Según estas tesis, la zona de asiento podría construirse con relativa facilidad y, con el montaje preparado, el ensamblaje de las distintas partes del viaducto para unir las avenidas del Uruguay y Domingo Fontán se haría también a toda prisa. Una de las claves estará, no obstante, en si los asientos topan con zona blanda o se encuentra pronto una base firme. Aunque esta zona firme no está muy profunda, según el geotécnico, los técnicos recuerdan que estos estudios «non sempre atinaron» en Pontevedra.
Mosquera señaló ayer que que terminar el puente para las elecciones municipales no es un objetivo «en si mesmo» y que el gobierno local lo que pretende es que conductores y peatones se beneficien «canto antes» de la nueva infraestructura.